jueves, 28 de octubre de 2010

EL EVANGELIO COMO ME HA SIDO REVELADO 2º




45. Predicación de Juan el Bautista y Bautismo de Jesús. La manifestación divina.

3 de febrero de 1944, por la noche.


1. Veo una llanura despoblada de vegetacion y de casas. No hay campos cultivados, y muy pocas y raras plantas reunidas aqui o alla en matas - vegetales familias - en los sitios en que el suelo esta por debajo menos quemado. Imagine que este terreno quemado y baldio esta a mi derecha - teniendo yo el norte a mis espaldas - y se prolonga hacia el Sur respecto a mi.

A la izquierda veo un rio de orillas muy bajas, que corre lentamente tambien de Norte a Sur. Por el movimiento lentisimo del agua comprendo que no debe haber desniveles en su lecho y que fluye por una llanura tan achatada que constituye una depresion. El movimiento es apenas suficiente para que el agua no se estanque formando un pantano.

(El agua es poco profunda, tanto que se ve el fondo; a mi juicio, no mas de un metro, como mucho uno y medio. Tiene la anchura del Arno hacia S. Miniato-Empoli: yo diria que unos veinte metros. Pero no tengo buen ojo para calcular con exactitud). Es de un azul ligeramente verde hacia las orillas, donde, por la humedad del suelo, hay una faja tupida de hierba que alegra la vista, cansada de la desolacion pedregosa y arenosa de cuanto se le extiende delante.

Esa voz intima que le he explicado que oigo y me indica lo que debo notar y saber me advierte que estoy viendo el valle del Jordan. Lo llamo valle porque se emplea esta palabra para indicar el lugar por donde corre un rio, pero en este caso es impropio llamarlo asi porque un valle presupone montes y yo aqui no veo montes cercanos. Pero, en fin, estoy en el Jordan, y el espacio desolado que observo a mi derecha es el desierto de Juda. Si es correcto llamarlo desierto en el sentido de un lugar donde no hay casas ni trabajo humano, no lo es segun el concepto que nosotros tenemos de desierto. Aqui no se ven esas arenas onduladas que nosotros nos pensamos, sino solo tierra desnuda, con piedras y detritus esparcidos; es como los terrenos aluviales despues de una crecida. En la lejania, colinas.

Ademas, junto al Jordan hay una gran paz, un algo especial, superior a lo comun, como lo que se nota en las orillas del Trasimeno. Es un lugar que parece guardar memoria de vuelos de angeles y voces celestes. No se bien decir lo que experimento, pero me siento en un lugar que habla al espiritu.

2. Mientras observo estas cosas, veo que la escena se puebla de gente a lo largo de la orilla derecha - respecto a mi - del Jordan. Hay muchos hombres, vestidos de diversas formas. Algunos parecen gente del pueblo, otros ricos; no faltan algunos que parecen fariseos por el vestido ornado de ribetes y galones.

Entre todos ellos, en pie sobre una roca, un hombre a quien, aunque sea la primera vez que le veo, lo reconozco en seguida como el Bautista. Habla a la multitud, y le aseguro que no son palabras dulces. Jesus llamo a Santiago y a Juan "los hijos del trueno"... .Como llamar entonces a este vehemente orador? Juan Bautista merece el nombre de rayo, avalancha, terremoto... !Gran impetu y severidad, manifiesta, efectivamente, en su modo de hablar y en sus gestos!

Habla anunciando al Mesias y exhortando a preparar los corazones para su venida, extirpando de ellos los obstaculos y enderezando los pensamientos. Es un hablar vertiginoso y rudo. El Precursor no tiene la mano suave de Jesus sobre las llagas de los corazones. Es un medico que desnuda y hurga y corta sin miramientos.

3. Mientras le escucho - no repito las palabras porque son las mismas que citan los evangelistas, pero ampliadas en impetuosidad - veo que mi Jesus se acerca a lo largo de un senderillo que va por el borde de la linea herbosa y umbria que sigue el curso del Jordan. Este rustico camino (mas sendero que camino) parece dibujado por las caravanas Y las personas que durante anos y siglos lo han recorrido para llegar a un punto donde, por ser menos profundo el fondo del rio, es facil vadearlo. El sendero continua por el otro lado del rio y se pierde entre la hierba de la orilla opuesta.

Jesus esta solo. Camina lentamente, acercandose, a espaldas de Juan. Se aproxima sin que se note y va escuchando la voz de trueno del Penitente del desierto, como si fuera uno de tantos que iban a Juan para que los bautizara, y a prepararse a quedar limpios para la venida del Mesias. Nada le distingue a Jesus de los demas. Parece un hombre comun por su vestir; un senor en el porte y la hermosura, mas ningun signo divino le distingue de la multitud.

Pero diriase que Juan ha sentido una emanacion de espiritualidad especial, Se vuelve y
detecta inmediatamente su fuente. Baja impetuosamente de la roca que le servia de pulpito y va deprisa hacia Jesus, que se ha detenido a algunos metros del grupo apoyandose en el tronco de un arbol.

4Jesus y Juan se miran fijamente un momento. Jesus con esa mirada suya azul tan dulce; Juan con su ojo severo, negrisimo, lleno de relampagos. Los dos, vistos juntos, son antiteticos. Altos los dos - es el unico parecido -, son muy distintos en todo lo demas.

Jesus, rubio y de largos cabellos ordenados, rostro de un blanco marmoreo, ojos azules, atavio sencillo pero majestuoso. Juan, hirsuto, negro: negros cabellos que caen lisos sobre los hombros (lisos y desiguales en largura); negra barba rala que le cubre casi todo el rostro, sin impedir con su velo que se noten los carrillos ahondados por el ayuno; negros ojos febriles; oscuro de piel, bronceada por el sol y la intemperie; oscuro por el tupido vello que le cubre. Juan esta semidesnudo, con su vestidura de piel de camello (sujeta a la cintura por una correa de cuero), que le cubre el torso cayendo apenas bajo los costados delgados y dejando descubiertas las costillas en la parte derecha, esas costillas cubiertas por el unico estrato de tejidos que es la piel curtida por el aire. Parecen un salvaje y un angel vistos juntos.

Juan, despues de escudrinarle con su ojo penetrante, exclama: «He aqui el Cordero de Dios. .Como es que viene a mi mi Senor?».

Jesus responde lleno de paz: «Para cumplir el rito de penitencia».

«Jamas, mi Senor. Soy yo quien debe ir a ti para ser santificado, .y Tu vienes a mi?».

Y Jesus, poniendole una mano sobre la cabeza, porque Juan se habia inclinado ante El, responde: «Deja que se haga como deseo, para que se cumpla toda justicia y tu rito sea inicio para un mas alto misterio y se anuncie a los hombres que la Victima esta en el mundo».

5. Juan le mira con los ojos dulcificados por una lagrima y le precede hacia la orilla. Alli Jesus se quita el manto, la tunica y la prenda interior quedandose con una especie de pantalon corto; luego baja al agua, donde ya esta Juan, que le bautiza vertiendo sobre su cabeza agua del rio, tomada con una especie de taza que lleva colgada del cinturon y que a mi me parece como una concha o una media calabaza secada y vaciada.

Jesus es exactamente el Cordero. Cordero en el candor de la carne, en la modestia del porte, en la mansedumbre de la mirada.

Mientras Jesus remonta la orilla y, despues de vestirse, se recoge en oracion, Juan le senala ante las turbas y testifica que le ha reconocido por el signo que el Espiritu de Dios le habia indicado como senal infalible del Redentor.

Pero yo estoy polarizada en mirar a Jesus orando, y solo tengo presente esta figura de luz que resalta sobre el fondo de hierba de la ribera.

4 de febrero de 1944.

6. Dice Jesus: «Juan no tenia necesidad del signo para si mismo. Su espiritu, presantificado desde el vientre de su madre, poseia esa vista de inteligencia sobrenatural que habrian poseido todos los hombres sin la culpa de Adan.

Si el hombre hubiera permanecido en gracia, en inocencia, en fidelidad para con su Creador, habria visto a Dios a traves de las apariencias externas. En el Genesis se lee que el Senor Dios hablaba familiarmente con el hombre inocente y que este no desfallecia ante aquella voz y no se equivocaba al discernirla. Era destino del hombre ver y entender a Dios, justamente como un hijo con su padre. Despues vino la culpa, y el hombre ya no se ha atrevido a mirar a Dios, ya no ha sabido ni ver ni comprender a Dios. Y cada vez lo sabe menos.

Pero Juan, mi primo Juan, quedo limpio de la culpa cuando la Llena de Gracia se inclino amorosa a abrazar a Isabel, un tiempo esteril, entonces fecunda. El pequenuelo salto de jubilo en su seno, sintiendo caersele de su alma la escama de la culpa, como costra que cae de una llaga que sana. El Espiritu Santo, que habia hecho de Maria la Madre del Salvador, comenzo su obra de salvacion, a traves de Maria, vivo Sagrario de la Salvacion encarnada, sobre este nino que habia de nacer destinado a unirse a mi, no tanto por la sangre, cuanto por la mision que hizo de nosotros como los labios que forman la palabra.

Juan los labios, Yo la Palabra. El el Precursor en el Evangelio y en la suerte del martirio; Yo, quien perfeccionaba, con mi divina perfeccion, el Evangelio comenzado por Juan y el martirio por la defensa de la Ley de Dios.

Juan no tenia necesidad de ningun signo. Pero la cerrazon de los demas lo requeria. En que habria fundado Juan su asercion, sino sobre una prueba innegable que los ojos y oidos de los tardos hubieran percibido?

7. Tampoco Yo tenia necesidad de bautismo. Pero la sabiduria del Senor habia juzgado que ese era el momento y el modo del encuentro. E induciendo a Juan a salir de su cueva del desierto y a mi a salir de mi casa, nos unio en esa hora para abrir sobre mi los Cielos de donde habria de descender El mismo, Paloma divina, sobre aquel que bautizaria a los hombres con tal Paloma, y el anuncio, mas potente que el angelico, porque provenia del Padre mio: "Este es mi Hijo muy amado con quien me he complacido". Para que los hombres no tuvieran disculpas o dudas en seguirme o en no seguirme.

8. Las manifestaciones del Cristo han sido muchas. La primera, despues del Nacimiento, fue la de los Magos; la segunda, en el Templo; la tercera, en las orillas del Jordan.

Despues vinieron las infinitas otras que te dare a conocer (porque mis milagros son manifestaciones de mi naturaleza divina) hasta las ultimas de la Resurreccion y Ascension al Cielo.

Mi patria quedo llena de mis manifestaciones. Como semilla esparcida a los cuatro puntos cardinales, llegaron a todo estrato y lugar de la vida: a los pastores, a los poderosos, a los doctos, a los incredulos, a los pecadores, a los sacerdotes, a los dominadores, a los ninos, a los soldados, a los hebreos, a los gentiles. Tambien al presente se repiten. Pero - como entonces - el mundo no las acoge. No solo esto, sino que no acoge las actuales y olvida las pasadas. Pues bien, Yo no desisto. Yo me repito para salvaros, para conduciros a la fe en mi.

9. Sabes, Maria, lo que haces; es mas, lo que hago mostrándote el Evangelio? Es un intento mas fuerte de atraer a los hombres hacia mi. Tu has deseado esto con ardientes oraciones. Ya no me limito a la palabra. Los cansa y los separa. Es un pecado, pero es asi.

Recurro a la vision, y ademas de mi Evangelio, y la explico para hacerla mas clara y atrayente.

A ti te doy el consuelo de ver. A todos doy el modo de desear conocerme. Y, si no sirviera aun, y cuales crueles ninos arrojasen el don sin comprender su valor, a ti te quedara mi don y a ellos mi enojo. Podre, una vez mas, pronunciar la antigua recriminacion: "Hemos tocado y no habeis bailado, hemos entonado lamentos y no habeis llorado".

Pero no importa, dejemos que los inconvertibles acumulen sobre su cabeza los tizones ardientes y volvamonos hacia las ovejas que tratan de conocer al Pastor, que soy Yo; y tu el cayado que las conduce a mi».

10. Como ve, me he apresurado a escribir estos detalles que usted queria tener y que por su pequenez me habian pasado desapercibidos.

46. Jesus tentado por Satanas en el desierto. Como se vencen las tentaciones.

24 de febrero de 1944. Primer jueves de Cuaresma.

1. Ante mi la soledad pedregosa que habia contemplado a mi izquierda en la vision del bautismo de Jesus en el Jordan. Pero debo haberme adentrado mucho en ella, porque no veo en absoluto el hermoso rio lento y azul, ni la vena de hierba que sigue su curso por las dos orillas, como alimentada por aquella arteria de agua. Aqui, solo soledad, pedruscos, tierra tan abrasada, que ha quedado reducida a polvo amarillento que de vez en cuando el viento levanta en pequenos remolinos que parecen halito de boca febril por lo seco y calientes que estan; muy molestos por el polvo que con ellos penetra en la nariz y en la faringe. Muy raros, algun pequeno matorral espinoso, que ha resistido - quien sabe por que - en aquella desolacion: parecen los restos de mechones de cabellos en la cabeza de un calvo. Arriba, un cielo despiadadamente azul; abajo, el terreno arido; en torno, rocas y silencio. Esto es lo que veo, por lo que a la naturaleza se refiere.

2. Apoyado en una roca que, por su forma, - mas o menos asi, como me esfuerzo en dibujarla - crea un embrion de gruta, y sentado en una piedra que ha sido arrastrada hasta la oquedad, en el punto +, esta Jesus. Se resguarda asi del sol ardiente.

Y el interno consejero me indica que esa piedra, en la que ahora esta sentado, es tambien su reclinatorio y su almohada cuando descansa breves horas envuelto en su manto bajo la luz de las estrellas y el aire frio de la noche. Ahi cerca esta la bolsa que le vi tomar antes de salir de Nazaret: todo su haber; por lo flacida que aparece, comprendo que esta vacia de la poca comida que en ella habia puesto Maria.

Jesus esta muy delgado y palido. Esta sentado, con los codos apoyados en las rodillas y los antebrazos hacia fuera, con las manos unidas y entrelazadas por los dedos. Medita. De vez en cuando, levanta la mirada y la dirige a su alrededor y mira al Sol, que esta alto, casi a plomada, en el cielo azul. De vez en cuando, y especialmente despues de dirigir la mirada en torno a si y alzarla hacia la luz solar, como con vertigo, cierra los ojos y se apoya en la pena que le sirve de cobijo.

3. Veo aparecer el feo hocico de Satanas. No se presenta de la forma con que nos lo imaginamos: con cuernos, rabo, etc. etc. Parece un beduino envuelto en su vestido y en su gran manto, que se asemeja a un disfraz de domino. En la cabeza, el turbante, cuyas faldas blancas caen sobre los hombros y a ambos lados de la cara para protegerlos. De manera que, de la cara, puede verse un pequeno triangulo muy moreno, de labios delgados y sinuosos, de ojos negrisimos y hundidos, llenos de destellos magneticos. Dos pupilas que te leen en el fondo del corazon, pero en las que no lees nada o una sola palabra: misterio. Lo opuesto del ojo de Jesus, tambien muy magnetico y fascinante, que te lee en el corazon, pero en el que tu lees tambien que en su corazon hay amor y bondad hacia ti. El ojo de Jesus es una caricia en el alma. Este es como un doble punal que te perfora y quema.

4. Se acerca a Jesus: “¿Estas solo?».

Jesus le mira y no responde.

«¿Como es que estas aqui? .Te has perdido?».

Jesus vuelve a mirarle y calla.

«Si tuviera agua en la cantimplora, te la daria, pero yo tambien estoy sin ella. Se me ha muerto el caballo y me dirijo a pie al vado. Alli bebere y encontrare a alguien que me de un pan. Se el camino. Ven conmigo. Te guiare».

Jesus ya ni siquiera alza los ojos.

“¿No respondes? .Sabes que si te quedas aqui mueres? Ya se levanta el viento. Va a haber tormenta. Ven».

Jesus aprieta las manos en muda oracion.

«!Ah, entonces eres Tu! !Hace mucho que te busco! Y hace mucho que te vengo observando. Desde el momento en que fuiste bautizado. .Llamas al Eterno? Esta lejos.

Ahora estas en la tierra, entre los hombres. Y sobre los hombres reino yo. Pero, me das pena y quiero ayudarte, porque eres bueno y has venido a sacrificarte por nada. Los hombres te odiaran por tu bondad. No entienden mas que de oro, comida y sensualidad.

Sacrificio, dolor, obediencia, son para ellos palabras mas muertas que esta tierra que tenemos a nuestro alrededor. Son aun mas aridos que este polvo. Solo la serpiente y el chacal pueden esconderse aqui, esperando morder o despedazar a alguno. Vamonos. No merece la pena sufrir por ellos. Los conozco mas que Tu».

Satanas se ha sentado frente a Jesus, le escudrina con su mirada tremenda y sonrie con su boca de serpiente. Jesus sigue callado y ora mentalmente.

5. «Tu desconfias de mi. Haces mal. Yo soy la sabiduria de la Tierra. Puedo ser maestro tuyo para ensenarte a triunfar. Mira: lo importante es triunfar. Luego, cuando uno se ha impuesto, cuando ha engatusado al mundo, puede conducir a este a donde quiera. Pero primero hay que ser como les gusta a ellos, como ellos. Seducirlos haciendoles creer que los admiramos y seguimos su pensamiento.

Eres joven y atractivo. Empieza por la mujer. Siempre se debe comenzar por ella. Yo me equivoque induciendo a la mujer a la desobediencia. Deberia haberla aconsejado de otra forma. Habria hecho de ella un instrumento mejor y habria vencido a Dios. Actue precipitadamente. !Pero Tu...! Yo te enseno porque un dia deposite en ti mi mirada con jubilo angelico y aun me queda un resto de aquel amor; escuchame y usa mi experiencia: buscate una companera. Adonde Tu no llegues, ella llegara. Eres el nuevo Adan, debes tener tu Eva.

Ademas, .como podras comprender y curar las enfermedades de la sensualidad si no sabes lo que son? .No sabes que es ahi donde esta el nucleo del que nace la planta de la codicia y del afan de poder? .Por que el hombre quiere reinar? .Por que quiere ser rico, potente? Para poseer a la mujer. Esta es como la alondra. Tiene necesidad de algo que brille para sentirse atraida. El oro y el poder son las dos caras del espejo que atraen a las mujeres y las causas del mal en el mundo. Mira: detras de mil delitos de distinta naturaleza, hay al menos novencientos que tienen raiz en el hambre de posesion de la mujer o en la voluntad de una mujer consumida por un deseo que el hombre aun no satisface, o ya no satisface. Ve a la mujer, si quieres saber que es la vida. Solo despues sabras atender y curar los males de la humanidad.

!Es bonita la mujer! No hay nada mas hermoso en el mundo. El hombre tiene el pensamiento y la fuerza. !Pero la mujer!... Su pensamiento es un perfume, su contacto es caricia de flores, su gracia es como vino que entra, su debilidad es como madeja de seda o rizo de nino en las manos del hombre, su caricia es fuerza que se vierte en la nuestra y la enciende. El dolor, la fatiga, la afliccion, quedan anulados cuando se esta junto a una mujer y ella entre nuestros brazos como un ramo de flores.

6. Pero, !que tonto soy! Tu tienes hambre y te hablo de la mujer. Tu vigor esta exhausto.

Por ello, esta fragrancia de la Tierra, esta flor de la creacion, este fruto que da y suscita amor, te parece sin importancia. Pero, mira estas piedras: !que redondeadas son y que pulidas estan, doradas bajo el Sol que cae!; .no parecen panes? Tu, Hijo de Dios, no tienes mas que decir "quiero", para que se transformen en oloroso pan como el que ahora estan sacando del horno las amas de casa para la cena de sus familiares. Y estas acacias tan secas, si Tu quieres, .no pueden llenarse de dulces pomos, de datiles de miel?

!Saciate, oh Hijo de Dios! Tu eres el Dueno de la Tierra. Ella se inclina para ponerse a tus pies y quitarte el hambre.

Ves como te pones palido y te tambaleas con solo oir nombrar el pan? !Pobre Jesus!

Estas tan debil, que ya no puedes ni siquiera dominar el milagro? .Quieres que lo haga yo en tu lugar? No estoy a tu altura, pero algo puedo. Me quedare falto de fuerzas durante un ano, las reunire todas, pero te quiero servir porque Tu eres bueno y siempre me acuerdo de que eres mi Dios, aunque me haya hecho indigno de llamarte tal. Ayudame con tu oracion para que pueda...».

«Calla. No solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que viene de Dios».

El demonio siente una sacudida de rabia. Le rechinan los dientes y aprieta los punos; de todas formas, se contiene y transforma su mueca en sonrisa.

«Comprendo, Tu estas por encima de las necesidades de la Tierra y te da repugnancia el servirte de mi. Me lo he merecido. 7Ven, entonces, y ve lo que hay en la Casa de Dios, ve como incluso los sacerdotes no rehusan hacer transacciones entre el espiritu y la carne porque, al fin y al cabo, son hombres y no angeles. Cumple un milagro espiritual. Yo te llevo al pinaculo del Templo, Tu transfigurate en belleza alli arriba, y luego llama a las cohortes de angeles y di que hagan de sus alas entrelazadas alfombra para tus pies y te porten asi al patio principal. Que te vean y se acuerden de que Dios existe. De vez en cuando es necesario manifestarse, porque el hombre tiene una memoria muy fragil, especialmente en lo espiritual. Tu sabes que dichosos se sentiran los angeles de proteger tu pie y servirte de escalera cuando bajes».

«"No tientes al Senor tu Dios", esta escrito».

«Comprendes que tu aparicion tampoco mudaria las cosas y el Templo continuaria siendo un mercado y un lugar de corrupcion. Tu divina sabiduria sabe que los corazones de los ministros del Templo son un nido de viboras, que se devoran, y devoran, con tal de aumentar su poder. Solo los doma el poder humano.

8. Ven entonces. Adorame. Yo te dare la Tierra. Alejandro, Ciro, Cesar, todos los mayores dominadores pasados o vivos seran semejantes a jefes de mezquinas caravanas respecto a ti, que tendras a todos los reinos de la Tierra bajo tu cetro, y con los reinos todas las riquezas, todas las cosas bellas de la tierra, y mujeres y caballos y soldados y templos.

Podras poner en alto en todas partes tu Signo, cuando seas Rey de los reyes y Senor del mundo. Entonces te obedecera y venerara el pueblo y el sacerdocio. Todas las castas te honraran y serviran, porque seras el Poderoso, el Unico, el Senor.

!Adorame aunque solo sea un momento! !Quitame esta sed que tengo de ser adorado! Es la que me ha perdido, pero ha quedado en mi y me quema. Las llamaradas del infierno son aire fresco de la manana respecto a este ardor que me quema por dentro. Es mi infierno, esta sed. !Un momento, un momento solo, Cristo, Tu que eres bueno! !Un momento, aunque solo sea, de gozo, al eterno Atormentado! Hazme sentir lo que quiere decir ser dios, y me tendras devoto, obediente como siervo, durante toda la vida, en todas tus empresas. !Un momento! !Un solo momento, y no te atormentare mas!».

Satanas cae de rodillas, suplicando.

9. Jesus, por el contrario, se ha levantado. Ha adelgazado en estos dias de ayuno y parece aun mas alto. Su rostro tiene un terrible aspecto de severidad y potencia, sus ojos son dos zafiros abrasadores, su voz es un trueno que resuena en la oquedad de la roca y se esparce por el pedregal y el llano desolado cuando dice: «Vete, Satanas. Esta escrito: "Adoraras al Senor tu Dios y a El solo serviras"».

Satanas, con un alarido de condenado desgarro y de odio indescriptible, sale corriendo (tremendo ver su furiosa, humeante persona). Y desaparece con un nuevo alarido de maldicion.

10. Jesus se sienta cansado, apoyando hacia atras la cabeza contra la roca. Parece exhausto.

Suda. Pero seres angelicos vienen a mover suavemente el aire con sus alas en el ambiente de bochorno de la cueva, purificandolo y refrescandolo. Jesus abre los ojos y sonrie. No le veo comer. Yo diria que se nutre del aroma del Paraiso, obteniendo asi nuevas fuerzas.

El Sol desaparece por el poniente. Jesus toma su vacio talego y, acompanado por los angeles que producen una tenue luz suspendidos sobre su cabeza mientras la noche cae rapidisima, se dirige hacia el Este, mejor dicho, hacia el nordeste. Ha recuperado su expresion habitual, el paso seguro. Solo queda, como recuerdo del largo ayuno, un aspecto mas ascetico en su rostro delgado y palido y en sus ojos, absortos en una alegria que no es de esta Tierra.

11. Dice Jesus: «Ayer estabas sin tu fuerza, que es mi voluntad; eras, por tanto, un ser semivivo. He permitido reposar a tus miembros, te he sometido al unico ayuno que te pesa: el de mi palabra. !Pobre Maria! Has pasado el Miercoles de Ceniza. En todo sentias el sabor de la ceniza, porque estabas sin tu Maestro. No se me sentia, pero estaba.

Esta manana, puesto que el ansia es reciproca, te he susurrado en tu duermevela: "Agnus Dei qui tollis peccata mundi, dona nobis pacem", y te lo he hecho repetir muchas veces y muchas te lo he repetido. Has creido que iba a hablar sobre esto. No. Primero estaba el punto que te he mostrado y que te voy a comentar. Luego, esta noche, te ilustro este otro.

12. Has visto que Satanas se presenta siempre con apariencia benevola, con aspecto comun. Si las almas estan atentas y, sobre todo, en contacto espiritual con Dios, advierten ese aviso que las hace cautelosas y las dispone a combatir las insidias demoniacas. Pero si las almas no estan atentas a lo divino, separadas por una carnalidad oprimente y ensordecedora, sin la ayuda de la oracion que une a Dios y vierte su fuerza como por un canal en el corazon del hombre, entonces dificilmente se dan cuenta de la celada, y caen en ella, y luego es muy dificil liberarse.

13. Las dos vias mas comunes que Satanas toma para llegar a las almas son la sensualidad y la gula. Empieza siempre por la materia; una vez que la ha desmantelado y subyugado, pasa a atacar a la parte superior: primero, lo moral (el pensamiento con sus soberbias y deseos desenfrenados); despues, el espíritu, quitandole no solo el amor - que ya no existe cuando el hombre ha substituido el amor divino por otros amores humanos - sino tambien el temor de Dios. Es entonces cuando el hombre se abandona en cuerpo y alma a Satanas, con tal de llegar a gozar de lo que desea, de gozar cada vez mas.

14. Has visto como me he comportado Yo. Silencio y oracion. Silencio. Efectivamente, si Satanas lleva a cabo su obra de seductor y se nos acerca, se le debe soportar sin impaciencias necias ni miedos mezquinos. Pero reaccionar: ante su presencia, con entereza; ante su seduccion, con la oracion.

Es inutil discutir con Satanas. Venceria el, porque es fuerte en su dialectica. Solo Dios puede vencerle. Entonces, recurrir a Dios, que hable por nosotros, a traves de nosotros.

Mostrar a Satanas ese Nombre y ese Signo, no tanto escritos en un papel o grabados en un trozo de madera, cuanto escritos y grabados en el corazon. Mi Nombre, mi Signo.

Rebatir a Satanas unicamente cuando insinua que es como Dios, rebatirle usando la palabra de Dios; no la soporta.

15. Luego, despues de la lucha, viene la victoria, y los angeles sirven y defienden del odio de Satanas al vencedor; le confortan con los rocios celestes, con la gracia que vierten a manos llenas en el corazon del hijo fiel, con la bendicion que acaricia al espiritu.

Hace falta tener la voluntad de vencer a Satanas, y fe en Dios y en su ayuda; fe en la fuerza de la oracion y en la bondad del Senor. En ese caso Satanas no puede causar ningun dano.

Ve en paz. Esta noche te llenare de alegria con lo demas».

47. El encuentro con Juan y Santiago. Juan de Zebedeo es el puro entre los discípulos.

25 de febrero de 1944.

1. Veo a Jesus caminando a lo largo de la faja verde que sigue el curso del Jordan. Ha vuelto, aproximadamente, al lugar que vio su bautismo, cerca del vado que parece fuera muy conocido y frecuentado, para pasar a la otra margen, hacia la Perea. Pero el lugar, hace poco tan colmado de gente, ahora se ve desierto. Solo algun viandante, a pie o montado en asnos o caballos, lo recorre. Jesus parece no darse cuenta siquiera. Continua por su camino subiendo hacia el Norte, como absorto en sus pensamientos.

Cuando llega a la altura del vado, se cruza con un grupo de hombres de distintas edades que discuten animadamente entre ellos y luego se separan, parte yendo hacia el Sur, parte subiendo hacia el Norte. Entre los que se dirigen hacia el Norte veo a Juan y a Santiago.

2. Juan es el primero que ve a Jesus y lo senala mostrandoselo al hermano y a los companeros. Hablan un poco entre ellos, y Juan se echa a andar de prisa para alcanzar a Jesus. Santiago le sigue mas despacio. Los demas no hacen mayor caso; caminan lentamente, en animada conversacion.

Juan, cuando llega a no mas de unos dos o tres metros detras de Jesus, grita: «!Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo!».

Jesus se vuelve y le mira. Los dos estan a pocos pasos el uno del otro. Se observan. Jesus con su aspecto serio e indagador. Juan con su ojo puro y risueno en ese hermoso rostro suyo juvenil como de nina. Se le pueden echar veinte anos, y en su cara sonrosada no hay mas signos que el de una pelusa rubia que parece un velo de oro.

«¿A quien buscas?» pregunta Jesus.

«A ti, Maestro».

“¿Como sabes que soy maestro?».

«Me lo ha dicho el Bautista».

«Y entonces ¿por que me llamas Cordero?».

«Porque le he oido a el llamarte asi un dia en que Tu pasabas, hace poco mas de un mes».

“¿Que quieres de mi?».

«Que nos digas palabras de vida eterna y que nos confortes».

“¿Quien eres?».

«Juan de Zebedeo, y este es Santiago, mi hermano. Somos de Galilea, pescadores.

Somos, ademas, discipulos de Juan. El nos decia palabras de vida y nosotros le escuchabamos, porque queremos seguir a Dios y, con la penitencia, merecer el perdon, preparando los caminos del corazon a la venida del Mesias. Tu lo eres. Juan lo dijo, porque vio el signo de la Paloma posarse sobre ti. A nosotros nos lo dijo: "He ahi el Cordero de Dios". Yo te digo: Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, danos la paz, porque ya no tenemos a nadie que nos guie y nuestra alma esta turbada».

“¿Donde esta Juan?».

«Herodes le ha apresado. Esta en prision, en Maqueronte. Los mas fieles de entre los suyos han intentado liberarle, pero no se puede. Nosotros volvemos de alli. 3Dejanos ir contigo, Maestro. Muestranos donde vives».

«Venid. Pero .sabeis lo que pedis? Quien me siga tendra que dejar todo: casa, familia, modo de pensar, e incluso la vida. Yo os hare mis discipulos y amigos, si quereis. Pero no tengo riquezas ni seguridades. Soy pobre hasta no tener ni donde reclinar la cabeza, y lo sere aun mas; mas perseguido que una oveja perdida, por los lobos. Mi doctrina es todavia mas severa que la de Juan, porque prohibe incluso el resentimiento. No se dirige tanto hacia lo externo cuanto hacia el espiritu. Tendreis que renacer, si quereis ser mios.

.Quereis hacerlo?».

«Si, Maestro, Tu solo tienes palabras que nos dan luz, que descienden y, donde habia tinieblas de desolacion por carecer de guia, proporcionan claror de sol».

«Venid, entonces. Vamos. Os adoctrinare por el camino».

4. Dice Jesus: «El grupo que se cruzo conmigo era numeroso, pero solo uno me reconocio: el que tenia alma, pensamiento y carne, limpios de toda lujuria.

Insisto sobre el valor de la pureza. La castidad es siempre fuente de lucidez de pensamiento. La virginidad afina y conserva la sensibilidad intelectiva y afectiva hasta la perfeccion, perfeccion que solo quien es virgen experimenta.

5. Virgen se es de muchas formas. A la fuerza - y esto especialmente para las mujeres -, cuando no se ha sido elegido para casarse. Deberia ser asi tambien para los hombres, pero no lo es, lo cual esta mal, porque de una juventud ensuciada prematuramente por la lascivia solo podra salir un cabeza de familia enfermo en el sentimiento y, frecuentemente, tambien en la carne.

Existe la virginidad conscientemente querida, o sea, la de quienes, en un arrebato del corazon, se consagran al Senor. !Hermosa virginidad! !Sacrificio agradable a Dios! Pero no todos, luego, saben permanecer en ese candor suyo de lirio enhiesto sobre el tallo, orientado hacia el cielo, que no sabe del fango del suelo, abierto solo al beso del sol de Dios y de sus rocios.

Muchos permanecen fieles materialmente al voto en si. Pero infieles con el pensamiento, que anora y desea lo que ha sacrificado. Estos son virgenes solo a medias. Si la carne esta intacta, el corazon no lo esta. Este corazon fermenta, hierve, libera humos de sensualidad, tanto mas refinada y saboreada cuanto mas es creacion del pensamiento que acaricia, alimenta y aumenta continuamente imagenes de satisfacciones ilegitimas; ilicitas incluso para el libre, mas que ilicitas para el consagrado.

Viene entonces la hipocresia del voto. Hay apariencia, la substancia falta. Y en verdad os digo que entre quien viene a mi con el lirio roto por la imposicion de un tirano, y quien viene con el lirio no materialmente quebrado, pero si sucio de babas por la regurgitacion de una sensualidad acariciada y cultivada para llenar de ella las horas de soledad, Yo llamo "virgen" al primero y "no virgen" al segundo. Y al primero le doy corona de virgen y doble corona de martirio con causa en la carne herida y en el corazon llagado por la mutilacion no querida.

6. EI valor de la pureza es tal que - lo has visto - Satanas se preocupaba ante todo de inducirme a la impureza. El sabe bien que la culpa sensual desmantela el alma y la hace facil presa para las otras culpas. La atencion de Satanas se dirigio a este punto capital para vencerme.

El pan, el hambre, son las formas materiales para la alegoria del apetito, de los apetitos que Satanas explota para sus fines. !Bien distinto es el alimento que el me ofrecia para hacerme caer como ebrio a sus pies! Despues vendria la gula, el dinero, el poder, la idolatria, la blasfemia, la abjuracion de la Ley divina. Mas el primer paso para poseerme era este: el mismo que uso para herir a Adan.

7. El mundo se burla de los puros. Los culpables de impudicia los agreden. Juan el Bautista es una victima de la lujuria de dos obscenos. Pero si el mundo tiene todavia un poco de luz, se debe a los puros del mundo. Son ellos los siervos de Dios y saben entender a Dios y repetir las palabras de Dios. Yo he dicho: "Bienaventurados los puros de corazon, porque veran a Dios", incluso desde la tierra. Ellos, a quienes el humo de la sensualidad no turba el pensamiento, "ven" a Dios y le oyen y le siguen, y le manifiestan a los demas.

8. Juan de Zebedeo es puro. Es el puro entre mis discipulos. !Que alma de flor en cuerpo de angel! Me llama con las palabras de su primer maestro y me pide que le de paz. Mas la paz la tiene en si por su vida pura, y Yo le he amado por esta pureza suya, a la que he confiado las ensenanzas, los secretos, la mas querida Criatura que tuviera.

Ha sido mi primer discipulo, mi amante desde el primer instante en que me vio. Su alma se habia fundido con la mia desde el dia en que me habia visto pasar a lo largo del Jordan y habia visto que el Bautista me senalaba. Aunque no se hubiera cruzado conmigo luego, a mi regreso del desierto, me habria buscado hasta encontrarme; porque quien es puro es humilde y esta deseoso de instruirse en la ciencia de Dios, y va, como el agua al mar, hacia los que reconoce maestros en la doctrina celeste».

9. Sigue diciendo Jesus: «No he querido que hablases tu sobre la tentacion sensual de tu Jesus. Aunque tu voz interior te habia hecho entender el motivo de Satanas para moverme a la carne, he preferido hablar de ello Yo. Y no pienses nada mas. Era necesario hablar de ello. Ahora pasa adelante. Deja la flor de Satanas en la arena. Ven tras Jesus, como Juan. Caminaras entre las espinas, pero encontraras por rosas las gotas de sangre de Quien por ti las virtio para vencer tambien en ti a la carne.

10. Prevengo tambien una observacion. Dice Juan en su Evangelio hablando del encuentro conmigo: "Y al dia siguiente". Parece, por eso, que el Bautista me hubiera indicado al dia siguiente del bautismo, y que inmediatamente Juan y Santiago me hubieran seguido. Ello contrasta con lo que dijeron los otros evangelistas acerca de los cuarenta dias pasados en el desierto. Leedlo asi: "(Una vez acaecido el arresto de Juan) un día después, los dos discipulos de Juan Bautista, a los cuales me habia senalado diciendo: 'He ahi el Cordero de Dios', viendome de nuevo, me llamaron y me siguieron". Despues de mi regreso del desierto.

Y juntos volvimos a las orillas del lago de Galilea, donde me habia refugiado para empezar desde alli mi evangelizacion, y los dos hablaron de mi - despues de haber estado conmigo durante todo el camino y una jornada entera en la casa hospitalaria de un amigo de mi casa, de la parentela - a los otros pescadores. Pero la iniciativa fue de Juan, a quien la voluntad de penitencia habia hecho de su alma, ya de por si cristalina por su pureza, una obra maestra de pulcritud en que la Verdad se espejaba nitidamente, dandole tambien la santa audacia de las personas puras y generosas, que no tienen miedo nunca a dar un paso al frente donde ven que esta Dios, donde ven que hay verdad, doctrina, caminos de Dios.

!Cuanto le ame por esta caracteristica suya sencilla y heroica! ».

48. Juan y Santiago refieren a Pedro su encuentro con el Mesias.

12 de octubre de 1944.

1. Una serenisima aurora sobre el Mar de Galilea. Cielo y agua presentan destellos rosaceos, poco diferentes de los que resplandecen tenues entre los muros de los pequenos huertos del pueblecito lacustre, huertos desde los que se alzan y se asoman, volcandose casi sobre las callecitas, copas despeinadas y vaporosas de arboles frutales.

El pueblecito comienza a despertarse, con alguna mujer que va a la fuente o a una pila a lavar y algunos pescadores que descargan las cestas de pescado y, con vocerio, contratan con mercaderes venidos de fuera, o llevan pescado a sus casas. He dicho pueblecito, pero no es tan pequeno; es, mas bien, humilde (al menos por el lado que estoy viendo); pero es vasto, dilatado en su mayor parte a lo largo del lago.

2. Juan sale de una callecita y va presuroso hacia el lago. Santiago le sigue, pero con mucha mas calma. Juan mira las barcas que han llegado ya a la orilla, pero no ve la que busca. Si la ve a todavia algunos cientos de metros de la orilla, ocupada en las maniobras para regresar; y grita fuerte con las manos en la boca un prolongado «!o-e!». que debe ser el reclamo usado. Y luego, cuando ve que le han oido, agita los brazos con llamativos gestos que indican: «!Venid, venid!».

Los hombres de la barca, imaginandose quien sabe que, agarran los remos y la hacen avanzar mas de prisa que con la vela (de hecho la amainan, quizas para agilizar la operacion). Llegados a unos diez metros de la orilla, Juan no aguarda mas. Se quita el manto y la tunica larga, las arroja al arenal, se quita las sandalias, se arremanga la segunda prenda, casi a la altura de la ingle, sujetandola con una mano, se mete en el agua, y va al encuentro de los que llegan.

“¿Por que no habeis venido, vosotros dos?» pregunta Andres. Pedro, con gesto de malhumor, no dice nada.

«Y tu, .por que no has venido conmigo y con Santiago?» le responde Juan a Andres.

«He ido a pescar. No tengo tiempo que perder. Tu has desaparecido con ese hombre...».

«Te habia sugerido claramente que vinieras. 3Es El en persona. !Si vieras que palabras!...

Hemos estado con El todo el dia y por la noche hasta tarde. Ahora hemos venido a deciros: "Venid"».

“¿Es El? .Estas completamente seguro? Apenas si le vimos entonces, cuando nos le mostro el Bautista».

«Es El. No lo ha negado».

«Cualquiera puede decir lo que le viene bien para imponerse a los credulos. No es la primera vez...» murmura Pedro malhumorado.

«!Oh, Simon, no hables asi! !Es el Mesias! !Sabe todo! !Te oye!». Juan esta dolorido y consternado por las palabras de Simon Pedro.

«!Ya! !El Mesias! !Y se manifiesta precisamente a ti, a Santiago y a Andres! !Tres pobres ignorantes! !Requerira algo muy distinto el Mesias! !Y me oye! !Pobre muchacho! Los primeros soles de primavera te han hecho dano. !Venga, ven a trabajar! Sera mejor. Y dejate de fabulas».

«Te digo que es el Mesias. Juan decia cosas santas, pero este habla como Dios. No puede, si no es el Cristo, decir semejantes palabras».

4. «Simon, yo no soy un muchacho. Tengo mis anos y soy - lo sabes - reflexivo y de caracter sosegado. He hablado poco, pero he escuchado mucho durante estas horas que hemos estado con el Cordero de Dios, y te digo que verdaderamente no puede ser sino el Mesias. .Por que no creer? .Por que no querer creerlo? Tu lo puedes hacer porque no le has escuchado. Pero yo creo. .Que somos pobres e ignorantes?: El bien dice que ha venido para anunciar la Buena Nueva del Reino de Dios, del Reino de Paz, a los pobres, a los humildes, a los pequenos, antes que a los grandes. Ha dicho: "Los grandes tienen ya sus delicias, no envidiables respecto a las que Yo vengo a traer. Los grandes ya tienen la forma de llegar a comprender por la sola eficacia de la cultura. Mas Yo vengo a los 'pequenos' de Israel y del mundo, a los que lloran y esperan, a los que buscan la Luz y tienen hambre del verdadero Mana, y no reciben de los doctos luz y alimento, sino solamente peso, obscuridad, cadenas y desprecio. Y llamo a los 'pequenos'. Yo he venido a invertir el orden del mundo. Porque quitare valor a lo que ahora se considera grande y se lo dare a lo que ahora se desprecia. Quien quiera verdad y paz, quien quiera vida eterna, venga a mi. Quien ama la Luz, venga. Yo soy la Luz del mundo". .No se ha expresado asi, Juan?». Santiago ha hablado de forma serena pero conmovida.

«Si. Y ha dicho: "El mundo no me amara. No me amara la alta sociedad, porque esta corrompida con vicios e idolatra comercio. El mundo, mas aun, no me querra, porque siendo hijo de la Tiniebla no ama la Luz. Pero la Tierra no esta hecha solo de alta sociedad. En ella estan tambien los que, a pesar de encontrarse mezclados con el mundo, no son del mundo, y tambien algunos que son del mundo porque han quedado apresados en el como peces en la red"; se ha expresado asi porque hablabamos en la orilla del lago y aludia a las redes que arrastraban con peces hasta la orilla. Ha dicho incluso: "Ved.

Ninguno de esos peces queria caer en la red. Asimismo, los hombres, intencionalmente, no querrian caer en manos de Satanas, ni siquiera los mas malvados, porque estos, por la soberbia que los ciega, no creen no tener derecho a hacer lo que hacen; su verdadero pecado es la soberbia, sobre el nacen todos los demas. Menos aun, entonces, quienes no son completamente malvados quisieran ser de Satanas, pero van a parar a el por ligereza y por un peso (la culpa de Adan) que los arrastra al fondo. Yo he venido a quitar esa culpa y a dar, en espera de la hora de la Redencion, una fuerza tal a quienes crean en mi, que sera capaz de liberarlos del lazo que los tiene sujetos y de hacerlos libres para seguirme a mi, Luz del mundo"».

5. «Entonces, si es eso exactamente lo que ha dicho, hay que ir donde El en seguida». - Pedro, con sus impulsos tan genuinos que tanto me gustan, ha tomado en seguida una decision y ya se pone manos a la obra dandose prisa en ultimar las operaciones de descarga, porque, entre tanto, la barca ha llegado ya a la orilla y los peones casi la han sacado ya a lo seco, descargando redes, cuerdas y velamen. - «Y tu, Andres, necio, .por que no has ido con estos?».

«!Pero... Simon! Me has reprendido porque no los habia convencido de venir conmigo...

Toda la noche has estado refunfunando !.y ahora me echas en cara el no haber ido?!...».

«Tienes razon... Pero yo no le habia visto... tu si... y deberas haberte dado cuenta de que no es como nosotros... !Algo especial tendra!...».

«!Oh!, si - dice Juan -. !Tiene un rostro..., y unos ojos...! !.Verdad, Santiago, que ojos?!

!Y una voz...! !Ah, que voz! Cuando habla te parece sonar con el Paraiso».

«!Rapido!, !rapido!, vamos donde El. Vosotros - habla a los peones - llevad todo a Zebedeo y decidle que se encargue el de ello. Nosotros volveremos esta noche para pescar».

Se visten de forma adecuada todos y se encaminan. 6Pero Pedro, despues de algunos metros, se detiene, coge a Juan por un brazo, y pregunta: «Has dicho que sabe todo y que oye todo...».

«Si. Imaginate que cuando nosotros, viendo la Luna alta, dijimos: "!Quien sabe lo que estara haciendo Simon?", El contesto: "Esta echando la red y no sabe resignarse a tener que estar haciendolo solo, porque vosotros no habeis salido con la barca gemela en una noche tan buena como esta para pescar... No sabe que dentro de poco ya no pescara sino con otras redes y no conseguira sino otros peces"».

«!Misericordia divina! !Es exactamente asi! Entonces, habra oido tambien... tambien que le he llamado poco menos que mentiroso... No puedo ir a El».

«!Oh!, es muy bueno. Ciertamente sabe que has pensado de esa forma. Ya lo sabia.

Efectivamente, cuando le dejamos, diciendo que veniamos aqui, adonde tu estabas, respondio: "Id, pero no os dejeis vencer por las primeras palabras de burla. Quien quiera venir conmigo debe saber no dejarse avasallar por los escarnios del mundo y por las prohibiciones de los parientes; porque Yo estoy por encima de la sangre y de la sociedad, y sobre ellos triunfo. Y quien este conmigo triunfara eternamente". Y anadio: "Sabed hablar sin miedo. Quien os va a oir vendra, porque es hombre de buena voluntad"».

“¿Ha dicho eso? Entonces voy. 7Habla, habla mas de El mientras vamos. .Donde esta?».

«En una casa pobre; deben de ser personas amigas suyas».

“¿Pero es pobre?».

«Un obrero de Nazaret. Asi dijo».

«Y .como vive ahora, si ya no trabaja?».

«No lo hemos preguntado. Quiza le ayudan los parientes».

«Seria mejor llevar algo de pescado, pan, o fruta..., algo. !Vamos a consultar a un rabi -
porque es como un rabi, y mas que un rabi - con las manos vacias!... Nuestros rabinos no quieren que se actue asi...».

«Pero El quiere. No teniamos mas que veinte denarios entre yo y Santiago, y se los ofrecimos, como es costumbre para con los rabinos. No los queria, pero ya que insistiamos, dijo: "Dios os lo pague en bendiciones de los pobres. Venid conmigo". Y en seguida los distribuyo entre algunos pobres que El sabia donde vivian; y a nosotros, que preguntabamos: "Y para ti, Maestro, .no guardas nada?", nos respondio: "La alegria de hacer la voluntad de Dios y de servir a su gloria". Dijimos tambien: "Tu nos llamas, Maestro, pero nosotros somos todos pobres. .Que debemos traerte?". Respondio con una sonrisa que realmente hace saborear el Paraiso: "Un gran, tesoro quiero de vosotros"; y nosotros: ".Y si no tenemos nada?"; y El: "Teneis un tesoro que tiene siete nombres y que incluso el mas misero puede poseer y el rey mas rico no; lo teneis y lo quiero. Oid sus nombres: caridad, fe, buena voluntad, recta intencion, continencia, sinceridad, espiritu de sacrificio. Esto quiero Yo de quien me sigue, esto solo, y en vosotros existe, duerme como la semilla bajo los terrones invernales, pero el sol de mi primavera la hara nacer como espiga septenaria". Eso dijo».

«!Ah!, esto me asegura que es el Rabi verdadero, el Mesias prometido. No es duro para con los pobres, no pide dinero... Es suficiente para llamarle el Santo de Dios. Vamos con toda confianza».

Y todo termina.

49. El encuentro con Pedro y Andres despues de un discurso en la sinagoga.

Juan de Zebedeo, grande también en la humildad.

13 de octubre de 1944.

1. A las 2 de la tarde veo esto: Jesus camina solo por una vereda que corta dos parcelas de cultivo. Juan se dirige hacia El por un sendero completamente distinto que hay entre las tierras; al final le alcanza, pasando por una abertura del seto.

Juan, tanto en la vision de ayer como en la de hoy, es muy joven. Tiene un rostro sonrosado e imberbe, de hombre apenas hecho. Siendo, ademas, rubio, no se ve en el ni una senal de bigote o de barba, sino solo el color rosaceo de las mejillas lisas, el rojo de los labios y la luz risuena de su hermosa sonrisa y mirada pura (no tanto por su color turquesa oscuro cuanto por la limpieza del alma virgen que en ella puede verse). Los cabellos rubio-castanos, largos y esponjosos, se mecen al ritmo de su paso, que es tan veloz que parece que corriera.

Llama, cuando esta para pasar el seto: «!Maestro!».

Jesus se detiene y se vuelve sonriendo.

«!Maestro, suspiraba por ti! Me han dicho en la casa donde estas que habias venido hacia la campina... Pero no exactamente a donde. Y temia no verte». Juan habla levemente inclinado, por respeto. Y, no obstante, se le ve lleno de confidente afecto en su actitud y en la mirada, que alza hacia Jesus, con la cabeza ligeramente en direccion al hombro.

«He visto que me buscabas y he venido hacia ti».

“¿Me has visto? .Donde estabas, Maestro?».

«Alli», y Jesus indica un grupo de arboles lejanos que, por el color del ramaje, yo diria que son olivos. «Estaba alli, orando y pensando en lo que voy a decir esta tarde en la sinagoga. Pero lo he dejado en seguida, nada mas verte».

“¿Y como has podido verme si yo apenas distingo ese lugar, escondido detras de aquel promontorio?».

«Y, sin embargo, ya ves que he salido a tu encuentro porque te he visto. Lo que no hace el ojo lo hace el amor».

«Si, lo hace el amor… 2Entonces, me amas, .no, Maestro?».

«Y tu, .me amas, Juan, hijo de Zebedeo?».

«Mucho, Maestro. Tengo la impresion de haberte amado siempre. Antes de conocerte, mi alma te buscaba, y, cuando te he visto, ella me ha dicho: "He ahi a quien buscas". Yo creo que te he encontrado porque mi alma te ha sentido».

«Tu lo dices, Juan, y es asi. Yo tambien he venido hacia ti porque mi alma te ha sentido.

.Durante cuanto tiempo me amaras?».

«Siempre, Maestro. Ya no quiero amar a nadie que no seas Tu».

«Tienes padre y madre, hermanos, hermanas; tienes la vida, y, con la vida, la mujer y el amor. .Seras capaz de dejarlo todo por mi?».

«Maestro... no se... pero me parece, si no es soberbia el decirlo, que tu predileccion sera, para mi, padre, madre, hermanos, hermanas e incluso mujer. De todo, si, de todo me considerare saciado, si Tu me amas».

“¿Y si mi amor te comporta sufrimientos y persecuciones?».

«Sera como nada, Maestro, si Tu me amas».

«Y el dia que Yo debiera morir...».

«!No! Eres joven, Maestro... .Por que morir?».

«Porque el Mesias ha venido para predicar la Ley en su verdad y para llevar a cabo la Redencion. Y el mundo aborrece la Ley y no quiere redencion. Por eso persigue a los mensajeros de Dios».

«!Oh, que esto no suceda! !No le manifiestes este pronostico de muerte a quien te ama!...

Pero, aunque tuvieras que morir, yo te amaria de todas formas. Deja que te ame». Juan tiene una mirada suplicante. Mas humilde que nunca, camina al lado de Jesus y parece como si mendigara amor.

Jesus se detiene. Le mira, le taladra con la mirada de su ojo profundo, y, poniendole la mano sobre su cabeza inclinada, le dice: «Quiero que me ames».

«!Oh, Maestro!». Juan se siente feliz. Aunque su pupila brille de llanto, rie con esa joven boca suya bien dibujada; toma la mano divina, la besa en el dorso y la aprieta contra su corazon.

4. Continuan su camino.

«Has dicho que me buscabas...».

«Si. Para anunciarte que mis amigos quieren conocerte... y porque... !oh, que ganas tenia de estar de nuevo contigo! Te he dejado hace pocas horas... y ya no podia seguir sin ti».

«Entonces, .has sido un buen anunciador del Verbo?».

«Tambien Santiago, Maestro, ha hablado de ti de manera... convincente».

«De forma que incluso quien desconfiaba - y no es culpable, porque la prudencia era la causa de su reserva - se ha persuadido. Vamos a confirmarle del todo».

«Tenia un poco de miedo...».

«!No! !No miedo a mi! He venido por los buenos y mas aun por quien esta en el error. Yo quiero salvar, no condenar. Con los honestos sere todo misericordia».

“¿Y con los pecadores?».

«Tambien. Por deshonestos entiendo los que lo son espiritualmente, y con hipocresia fingen ser buenos, mientras que realizan obras malvadas. Y hacen esas cosas, y de esa forma, para obtener algun beneficio propio y sacar algun provecho del projimo. Con estos sere severo».

«Simon entonces puede sentirse seguro. Es autentico como ningun otro».

«Asi me gusta, y asi quiero que seais todos».

«Simon quiere decirte muchas cosas».

«Le escuchare despues de hablar en la sinagoga. He dicho que se avise no solo a los ricos y a los sanos sino tambien a los pobres y a los enfermos. Todos tienen necesidad de la Buena Nueva».

4. El poblado esta cercano. Algunos ninos juegan en la calle; uno, corriendo, se choca con las piernas de Jesus, y, se hubiera caido, si El no le hubiese aferrado con solicitud. El nino llora de todas formas, como si se hubiera hecho dano, y Jesus, sujetandole, le dice: “¿Un israelita que llora? .Que habrian debido hacer los miles y miles de ninos que se hicieron hombres atravesando el desierto siguiendo a Moises? Pues bien, mas por ellos que por los otros - porque el Altisimo ama a los inocentes y cuida providentemente de estos angelitos de la tierra, de estas avecillas sin alas, como de los pajaros del bosque y de los aleros -, justamente por estos envio tan dulce mana. .Te gusta la miel? .Si? Bueno, pues si eres bueno comeras una miel mas dulce que la de tus abejas».

“¿Donde? ¿Cuando?».

«Cuando, despues de una vida de fidelidad para con Dios, vayas a El».

«Se que no ire a El si no viene el Mesias. Mama me dice que por ahora cada uno de nosotros, israelitas, somos como Moises y morimos teniendo ante nuestros ojos la Tierra Prometida. Dice que nos quedamos a la espera de entrar en ella y que solo el Mesias hara que entremos».

«!Pero que israelita tan genial! Pues bien, Yo te digo que cuando mueras entraras en seguida en el Paraiso, porque el Mesias, para entonces, habra abierto ya las puertas del Cielo. Pero tienes que ser bueno».

«!Mama! !Mama!». El nino se desata de los brazos de Jesus y corre hacia una joven esposa que regresa con un anfora de cobre. «!Mama! El nuevo Rabi me ha dicho que ire inmediatamente al Paraiso cuando muera, y que comere mucha miel... pero si soy bueno.

!Sere bueno!».

«!Dios lo quiera! Perdona, Maestro, si te ha molestado. !Esta lleno de vitalidad!».

«La inocencia no molesta, mujer. Dios te bendiga, porque eres una madre que cria a los hijos en el conocimiento de la Ley».

La mujer se sonroja ante esta alabanza y responde: «Que Dios te bendiga tambien a ti», y desaparece con su pequeno.

5”¿Te gustan los ninos, Maestro?».

«Si, porque son puros... y sinceros... y amorosos».

“¿Tienes sobrinos, Maestro?».

«No tengo sino... una Madre... Pero en Ella estan presentes la pureza, la sinceridad, el amor de los ninos mas santos, junto a la sabiduria, justicia y fortaleza de los adultos. En mi Madre tengo todo, Juan».

“¿Y la has dejado?».

«Dios esta por encima incluso de la mas santa de las madres».

“¿La conocere yo?».

«La conoceras».

“¿Y me querra?».

«Te amara porque Ella ama a quien ama a su Jesus».

“¿Entonces no tienes hermanos?».

«Tengo algunos primos por parte del marido de mi Madre. Pero todo hombre es para mi un hermano y para todos he venido. Henos aqui delante de la sinagoga. Yo entro; tu vendras despues con tus amigos».

Juan se va y Jesus entra en una estancia cuadrada que tiene el tipico aparato de luces colocadas en triangulo y de atriles con rollos de pergamino. Ya hay una multitud que espera y ora. Tambien Jesus ora. La multitud bisbisea y hace comentarios detras de El.

Jesus se inclina para saludar al jefe de la sinagoga y luego pide un rollo, tomado al azar.

Jesus empieza la leccion. Dice: «El Espiritu me mueve a leer esto para vosotros. Al principio del septimo libro de Jeremias se lee: "Esto dice el Senor de los ejercitos, el Dios de Israel: 'Enmendad vuestros habitos y vuestros sentimientos, y entonces habitare con vosotros en este lugar.

No os hagais falsas ilusiones con esas palabras vanas que repetis: aqui esta el Templo del Senor, el Templo del Senor, el Templo del Senor. Porque si vosotros mejorais vuestros habitos y sentimientos, si haceis justicia entre el hombre y su projimo, si no oprimis al extranjero, al huerfano y a la viuda, si no esparcis en este lugar la sangre inocente, si no seguis a los dioses extranjeros, para desventura vuestra, entonces Yo habitare con vosotros en este lugar, en la tierra que di a vuestros padres para siempre' ".

Oid, vosotros, de Israel. Yo vengo a iluminaros las palabras de luz que vuestra alma ofuscada ya no sabe ni ver ni entender. Oid. Mucho llanto cae sobre la tierra del pueblo de Dios: lloran los ancianos al recordar las antiguas glorias, lloran los adultos bajo el peso del yugo, lloran los ninos sin porvenir de gloria. Mas la gloria de la Tierra no es nada respecto a una gloria que ningun opresor, aparte de Satanas y la mala voluntad, puede arrebatar.

.Por que llorais? .Como es que el Altisimo, que siempre fue bueno para con su pueblo, ahora ha vuelto hacia otro lugar su mirada y niega a sus hijos la vision de su Rostro? .Ya no es el Dios que abrio el mar y por el hizo pasar a Israel y por arenas le condujo y nutrio, y le defendio contra los enemigos y, para que no perdiese la pista del camino del Cielo, como dio a los cuerpos la nube, les dio la Ley a las almas? .Ya no es el Dios que dulcifico las aguas y proporciono el mana a los que estaban extenuados? .Ya no es el Dios que quiso estableceros en esta tierra y estrecho con vosotros una alianza de Padre a hijos? Y entonces, .por que ahora el pueblo extranjero os ha abatido?

Muchos entre vosotros murmuran: "!Y, sin embargo, aqui esta el Templo!". No basta tener el Templo e ir a el a rezar a Dios. El primer templo esta en el corazon de cada hombre y en el se debe llevar a cabo una santa oracion. Pero no puede ser santa si antes el corazon no se enmienda, y con el corazon los habitos, los afectos, las normas de justicia respecto a los pobres, respecto a los siervos, respecto a los parientes, respecto a Dios.

Mirad. Yo veo ricos de duro corazon que depositan pingues ofrendas en el Templo, pero no saben decirle al pobre: "Hermano, toma un pan y un denario. Aceptalo. De corazon a corazon. Que esta ayuda no te humille a ti, y no me ensoberbezca a mi el dartela". Veo que hay quien ora y se lamenta ante Dios de que no le escucha prontamente; y despues, al misero - en ocasiones, de su propia sangre - que le dice: "Escuchame", le responde con corazon de piedra: "No". Veo que llorais porque quien os domina desangra vuestra bolsa.

Pero luego vosotros sacais la sangre a quien odiais, y no os horroriza el vaciar un cuerpo de sangre y de vida.

!Oh, israelitas! El tiempo de la Redencion ha llegado. Mas, preparad sus vias en vosotros con la buena voluntad. Sed honestos, buenos; amaos los unos a los otros. Ricos, no desprecieis; comerciantes, no cometais fraudes; pobres, no envidieis. Sois todos de una sangre y de un Dios. Todos estais llamados a un destino. No os cerreis con vuestros pecados el Cielo que el Mesias os va a abrir. .Que hasta ahora habeis errado? Ya no mas.

Caiga todo error.

Simple, buena, facil es la Ley que vuelve a los diez mandamientos iniciales; pero deben estar inmersos en luz de amor. Venid. Yo os mostrare cuales son: amor, amor, amor.

Amor de Dios a vosotros, de vosotros a Dios. Amor entre vosotros. Siempre amor, porque Dios es Amor y son hijos del Padre los que saben vivir el amor. Yo estoy aqui para todos y para dar a todos la luz de Dios. He aqui la Palabra del Padre que se hace alimento en vosotros. Venid, gustad, cambiad la sangre del espiritu con este alimento.

Todo veneno desaparezca, toda concupiscencia muera. Se os ofrece una gloria nueva, la eterna; la alcanzaran los que hagan de la Ley de Dios estudio verdadero de su corazon.

Empezad por el amor. No hay nada mas grande. Cuando sepais amar, sabreis ya todo, y Dios os amara; y amor de Dios quiere decir ayuda contra toda tentacion.

La bendicion de Dios descienda sobre quien le eleva un corazon lleno de buena voluntad».

Jesus ha terminado de hablar. Se oye el bisbiseo de la gente. Despues de himnos muy salmodiados, la asamblea se disuelve.

7. Jesus sale a la placita. En la puerta estan Juan y Santiago con Pedro y Andres.

«La paz este con vosotros» dice Jesus; y anade: «Este es el hombre que para ser justo necesita no juzgar sin conocer primero, pero que es honesto reconociendo su equivocacion. Simon, .has querido verme? Aqui me tienes. Y tu, Andres, .por que no has venido antes?».

Los dos hermanos se miran turbados. Andres susurra: «No me atrevia...».

Pedro, rojo, no habla. Pero cuando oye que Jesus le dice al hermano: “¿Hacias algo malo viniendo? Solo el mal no se debe osar hacer», interviene con franqueza: «He sido yo. El queria traerme inmediatamente hacia ti. Pero yo... yo he dicho... Si, he dicho: "No creo", y no he querido. !Oh, ahora me siento mejor!...».

Jesus sonrie y dice: «Por tu sinceridad, te manifiesto que te amo».

«Pero yo... yo no soy bueno... no soy capaz de hacer lo que has dicho en la sinagoga. Soy iracundo y, si alguno me ofende... !bueno!... Soy codicioso y me gusta tener dinero... y al vender el pescado... bueno... no siempre... no siempre he estado limpio de fraude. Y soy ignorante. Y tengo poco tiempo para seguirte y recibir asi la luz. .Que puedo hacer?

Quisiera ser como Tu dices... pero...».

«No es dificil, Simon. .Conoces un poco la Escritura? .Si? Pues bien, piensa en el profeta Miqueas. Dios quiere de ti lo que dice Miqueas. No te pide que te arranques el corazon, ni que sacrifiques los afectos mas santos. Por ahora no te lo pide. Un dia tu le daras a Dios, sin que te lo demande, incluso a ti mismo. Pero El espera a que un sol y un rocio, de ti, sutil tallo de hierba, hagan palma robusta y gloriosa. Por ahora te pide esto: practicar la justicia, amar la misericordia, poner toda la atencion en seguir a tu Dios.

Esfuerzate en hacer esto y quedara cancelado el pasado de Simon, y tu seras el hombre nuevo, el amigo de Dios y de su Cristo. No seras ya Simon, sino Cefas, piedra segura en que me apoyare».

«!Esto me gusta! Esto lo entiendo. La Ley es asi... es asi... mira, !yo ya no se practicarla de la forma que la presentan los rabinos!... Pero esto que Tu dices, si. Me parece que lo lograre. Tu me vas a ayudar, .no? .Resides en esta casa?... Conozco al dueno».

«Estoy aqui. Pero voy a ir a Jerusalen, y despues predicare por Palestina. Para esto he venido. De todas formas, volvere aqui frecuentemente».

«Vendre a oirte de nuevo. Quiero ser tu discipulo. Un poco de luz entrara en mi cabeza».

«En el corazon sobre todo, Simon, en el corazon. Y tu, Andres, .no hablas?».

«Escucho, Maestro».

«Mi hermano es timido».

«Sera un leon. Esta anocheciendo. Que Dios os bendiga y os conceda buena pesca. Id».

«La paz sea contigo». Se van.

8. Nada mas salir, Pedro observa: “¿Que habra querido* decir antes, con eso de que pescare con otras redes, y otro tipo de peces?».

----------------------------

* Que habrá querido... relacionar con 48.6.

“¿Por que no se lo has preguntado? Querias decir muchas cosas, y luego casi ni hablas».

«Me daba... verguenza. !Es tan distinto de los demas rabinos!».

«Ahora va a Jerusalen...». Esto lo expresa Juan con anhelo y nostalgia grandes. «Yo queria pedirle que me dejara ir con El... pero no me he atrevido...».

«Vete a decirselo, muchacho» responde Pedro. «Nos hemos despedido de El asi, sin mas... sin ni siquiera una palabra de afecto... Al menos, que sepa que le admiramos. Ve, ve. Yo me encargo de comunicarselo a tu padre».

“¿Voy, Santiago?».

«Ve».

Juan se echa a correr.. y, tambien corriendo, vuelve lleno de jubilo. «Le he dicho: ".Quieres que vaya contigo a Jerusalen?". Me ha respondido: "Ven, amigo". !Ha dicho "amigo"! Manana a esta hora vendre aqui. !Ah! !A Jerusalen con El!...».

...La vision termina.

9Respecto a esta Vision, me dice esta manana (14 de octubre) Jesus: «Quiero que tu y todos os fijeis en la actitud de Juan, en un aspecto que siempre pasa desapercibido. Le admirais porque es puro, amoroso, fiel. Pero no os dais cuenta de que fue grande tambien en humildad. El, primer artifice de que Pedro viniera a mi, modestamente, calla este detalle.

El apostol de Pedro y, por tanto, el primero de mis apostoles, fue Juan; primero en reconocerme, primero en dirigirme la palabra, primero en seguirme, primero en predicarme. Y, sin embargo, .veis lo que dice?: "Andres, hermano de Simon, era uno de los dos que habian oido las palabras de Juan [el Bautista] y habian seguido a Jesus. El primero con quien se encontro fue su hermano Simon, al cual le dijo: 'Hemos encontrado al Mesias', y le condujo adonde estaba Jesus".

Justo, ademas de bueno, sabe que Andres se angustia por tener un caracter cerrado y timido, sabe que querria hacer muchas cosas pero que no logra hacerlas, y desea para el, en la posteridad, el reconocimiento de su buena voluntad. Quiere que aparezca Andres como el primer apostol de Cristo respecto a Simon, a pesar de que la timidez y la dependencia respecto a su hermano le hubieran creado un sentimiento de derrota en el apostolado.

10. Quienes, entre los que hacen algo por mi, saben imitar a Juan y no se autoproclaman insuperables apostoles, pensando que su exito proviene de un complejo de cosas, que no son solo santidad, sino tambien audacia humana, fortuna, y la circunstancia de estar junto a otros menos audaces y afortunados, pero quizas mas santos que ellos?

Cuando tengais algun exito en el campo del bien, no os glorieis de ello como si fuera merito solo vuestro. Alabad a Dios, senor de los apostolicos obreros, y tened ojo limpio y corazon sincero para ver y dar a cada uno la alabanza que le corresponde. Ojo limpido para discernir a los apostoles que cumplen holocausto, y que son las primeras, verdaderas palancas en el trabajo de los demas. Solo Dios los ve a estos que, timidos, parece que no hacen nada, y son, sin embargo, los que le roban al Cielo el fuego de que estan investidos los audaces. Corazon sincero en cuanto a decir: "Yo actuo, pero este ama mas que yo, ora mejor que yo, se inmola como yo no se hacer y como Jesus ha dicho: '...dentro de la propia habitacion con la puerta cerrada para orar en secreto'. Yo, que intuyo su humilde y santa virtud, quiero darla a conocer y decir: 'Yo soy instrumento activo; este, fuerza que me imprime movimiento; porque, injertado como esta en Dios, me es canal de celeste fuerza' ".

Y la bendicion del Padre, que desciende para recompensar al humilde que en silencio se inmola para dar fuerza a los apostoles, descendera tambien sobre el apostol que sinceramente reconoce la sobrenatural y silenciosa ayuda que le viene a el del humilde, y el merito de este, que la superficialidad de los hombres no nota.

Aprended todos.

11. Es mi predilecto? Si. Pero, .no tiene tambien esta semejanza conmigo? Puro, amoroso, obediente, mas tambien humilde. Yo me miraba en el y en el veia mis virtudes.

Le amaba, por ello, como un segundo Yo. Veia la mirada del Padre depositada en el, reconociendole como un pequeno Cristo. Y mi Madre me decia: "Siento en el un segundo hijo. Me parece verte a ti, reproducido en un hombre".

!Oh..., la Llena de Sabiduria como te conocio dilecto mio! Los dos azules de vuestros corazones de pureza se fundieron en un unico velo para protegerme amorosamente, y vinieron a ser un solo amor, antes incluso de que Yo diera a la Madre a Juan y a Juan a la Madre. Se habian amado porque habian reconocido su mutua similitud: hijos y hermanos del Padre y del Hijo».

50. En Betsaida, en casa de Pedro. Encuentro con Felipe y Natanael.

15 de octubre de 1944.

1. A las nueve y media de la manana debo describir esto.

Juan llama a la puerta de la casa donde hospedan a Jesus. Se asoma una mujer y, viendo quien es, avisa a Jesus.

Se saludan con un gesto de paz. Y luego: «Has venido solicito, Juan» dice Jesus.

«He venido a comunicarte que Simon Pedro te ruega que pases por Betsaida. He hablado de ti a muchos... No hemos pescado esta noche; orado si, como sabemos hacerlo, renunciando con ello al lucro porque… el sabado todavia no habia terminado. Luego, esta manana, hemos ido por las calles hablando de ti. Hay gente que quisiera oirte... .Vienes, Maestro?».

«Voy. Aunque debiera ir a Nazaret antes que a Jerusalen».

«Pedro te llevara desde Betsaida a Tiberiades, con su barca. Llegaras incluso antes».

«Vamos, entonces».

Jesus coge manto y bolsa. Pero Juan le toma esta ultima. Y, despues de saludar a la duena de casa, se marchan.

2. La vision me muestra la salida del pueblo y el comienzo del viaje hacia Betsaida. Pero no oigo la conversacion, e incluso la vision se interrumpe hasta la entrada de Betsaida.

Comprendo que se trata de esta ciudad porque veo a Pedro, Andres y Santiago, y con ellos algunas mujeres, esperando a Jesus donde empiezan las casas.

«La paz sea con vosotros. Aqui me teneis».

«Gracias, Maestro, en nombre nuestro y de los que esperan. No es sabado pero .no les vas a hablar a los que esperan tus palabras?».

«Si, Pedro. Lo hare. En tu casa».

Pedro se muestra jubiloso: «Ven, entonces: esta es mi mujer, esta es la madre de Juan, estas son amigas de ellas. Pero tambien te esperan otros: parientes y amigos nuestros».

«Diles que partire esta noche y que antes les hablare».

No he dicho que, habiendo salido de Cafarnaum cuando se estaba poniendo el Sol, los he visto llegar a Betsaida por la manana.

«Maestro... te ruego que te quedes una noche en mi casa. Es largo el camino hacia Jerusalen, aunque te lo abrevie hasta Tiberiades con mi barca. Mi casa es pobre, pero honesta y amiga. Quedate con nosotros esta noche».

Jesus mira a Pedro y a todos los demas que esperan. Los mira escrutador. Sonrie y dice: «Si».

Nueva alegria de Pedro.

Algunos miran desde las puertas y se hacen senas. Un hombre llama por el nombre a Santiago y le habla en voz baja senalando a Jesus. Santiago asiente y el hombre va a hablar aparte con otros que estan parados en un cruce de caminos.

Entran en la casa de Pedro. Una cocina amplia y humosa. En un rincon, redes, sogas y costas para pesca; en medio, el hogar ancho y bajo, por ahora apagado. Por las dos puertas, una frente a otra, se ve el camino y el huerto, pequeno, con la higuera y la vid; mas alla del camino, el celeste ondear del lago; mas alla del huerto, la pared oscura de otra casa.

«Te ofrezco cuanto tengo, Maestro, y de la forma que se hacerlo...».

«No podrias ni mejor ni mas, porque me lo ofreces con amor».

Le dan a Jesus agua para refrescarse y luego pan y aceitunas. Jesus come un poco (en realidad para que vean que lo acepta) y luego, con un gesto de agradecimiento, indica que no quiere mas.

Unos ninos curiosean desde el huerto y el camino. No se si son o no hijos de Pedro. Solo se que el mira severamente a estos ninos impetuosos, para que no se acerquen. Jesus sonrie y dice: «Dejalos».

«Maestro, .quieres descansar? Ahi esta mi habitacion, alli la de Andres. Elige. No haremos ruido mientras estes reposando».

“¿Tienes una terraza?».

«Si; y la vid, aunque este todavia casi sin hojas, da un poco de sombra».

«Llevame a la terraza. Prefiero descansar arriba. Pensare y orare».

«Como quieras. Ven».

Desde el huertecillo, una pequena escalera sube hasta el tejado, que es una terraza rodeada por una pared baja. Tambien aqui hay redes y sogas. !Cuanta luz de cielo y cuanto azul de lago!

Jesus se sienta en un taburete con la espalda apoyada en el murete. Pedro trata de ingeniarselas extendiendo una vela por encima y al lado de la vid para hacer un sitio donde poder uno resguardarse del sol. Se siente brisa y silencio. Jesus se deleita en ello.

«Yo me voy, Maestro».

«Vete. Tu y Juan id a decir que a la hora de la puesta del Sol hablare aqui».

Jesus se queda solo y ora durante mucho tiempo. Aparte de dos parejas de palomas que van y vienen desde los nidos, y un trinar de gorriones, no hay ruido o ser vivo alrededor de Jesus orante. Las horas pasan calmas y serenas.

3. Despues Jesus se levanta, da alguna vuelta por la terraza, mira al lago, mira y sonrie a unos ninos que juegan en la calle y que le sonrien, mira a la calle, hacia la placita que esta a unos cien metros de la casa. Luego baja. Se asoma a la cocina: «Mujer, voy a pasear por la orilla».

Sale y, efectivamente, va a la orilla, con los ninos. Les pregunta: “¿Que haceis?».

«Queriamos jugar a la guerra. Pero el no quiere y entonces se juega a la pesca».

El "el" que no quiere es un nino - ya un hombrecito - de constitucion menuda, pero de rostro luminosisimo. Quizas sabe que, siendo gracil como es, se llevaria palos de los demas haciendo "la guerra" y por ello sostiene la paz.

Pero Jesus aprovecha la ocasion para hablarles a esos ninos: «El tiene razon. La guerra es pena impuesta por Dios para castigo de los hombres, y signo de que el hombre ha venido a menos en su condicion de verdadero hijo de Dios. Cuando el Altisimo creo el mundo, hizo todas las cosas: el Sol, el mar, las estrellas, los rios, las plantas, los animales, pero no hizo las armas. Creo al hombre y le dio ojos para que tuviera miradas de amor, bocas para pronunciar palabras de amor, oido para oirlas, manos para socorrer y acariciar, pies para correr con rapidez hacia el hermano necesitado, y corazon capaz de amar. Dio al hombre inteligencia, palabra, afectos, gustos. Pero no le dio el odio. .Por que? Porque el hombre, criatura de Dios, debia ser amor, como Amor es Dios. Si el hombre hubiera permanecido como tal criatura, habria permanecido en el amor, y la familia humana no habria conocido guerra ni muerte».

«Pero el no quiere hacer la guerra porque pierde siempre» (efectivamente, yo habia adivinado).

Jesus sonrie y dice: «No se debe no querer lo que a nosotros nos lesiona porque nos lesione. Se debe no querer una cosa cuando lesiona a todos. Si uno dice: "No quiero esto porque me produce una perdida", es egoista. Sin embargo, el buen hijo de Dios dice: "Hermanos, yo se que venceria, pero os digo: no hagamos esto porque significaria un dano para vosotros". !Como ha comprendido este el precepto principal! .Quien me lo sabe decir?».

En coro, las once bocas dicen: «"Amaras a tu Dios con todo tu ser y a tu projimo como a ti mismo"».

«!Sois unos ninos excelentes! 4.Vais todos al colegio?».

«Si».

“¿Quien es el mas listo?».

«El» (es el nino gracil que no quiere jugar a la guerra).

“¿Como te llamas?».

«Joel».

«!Gran nombre! Joel habla asi: "...el debil diga: '!Soy fuerte!' ". Pero .fuerte en que? En la ley del Dios verdadero, para estar entre los que El en el valle de la Decision juzgara como santos suyos. Mas el juicio esta proximo; no en el valle de la Decision, sino en el monte de la Redencion. Alli, entre Sol y Luna oscurecidos de horror, y estrellas temblando llanto de piedad, seran discernidos los hijos de la Luz de los hijos de las Tinieblas. Y todo Israel sabra que su Dios ha venido. Dichosos los que lo hayan reconocido: recibiran en su corazon miel, leche y aguas claras y las espinas se les transformaran en eternas rosas. .Quien de vosotros quiere estar entre aquellos a los que Dios juzgue santos?».

«!Yo! !Yo! !Yo!».

“¿Amareis entonces al Mesias?».

«!Si! !Si! !A ti! !A ti! !Te amamos a ti! !Sabemos quien eres! Lo han dicho Simon y Santiago y tambien nuestras madres. !Llevanos contigo!».

«En verdad os tomare conmigo si sois buenos. Nunca mas, palabras feas; nunca mas, abusos; nunca mas, rinas; nunca mas, malas respuestas a los padres. Oracion, estudio, trabajo, obediencia; y Yo os amare y os acompanare en vuestro camino».

Los ninos estan todos en circulo alrededor de Jesus. Parece una corola policroma cenida en torno a un largo pistilo azul oscuro.

5. Un hombre bastante anciano se ha acercado, curioso. Jesus se vuelve para acariciar a un nino que le esta tirando del vestido, y le ve. Detiene en el intensamente su mirada. El anciano se limita a saludar ruborizandose.

«!Ven! !Sigueme!».

«Si, Maestro».

Jesus bendice a los ninos y, al lado de Felipe (le llama por el nombre), vuelve a casa. Se sientan en el huertecillo.

“¿Quieres ser mi discipulo?».

«Lo quiero... y no oso esperar serlo».

«Yo te he llamado».

«Lo soy, entonces. Heme aqui».

“¿Tenias conocimiento de mi?».

«Me ha hablado de ti Andres. Me ha dicho: "Aquel por quien tu suspirabas ha venido".

Porque Andres sabia que yo suspiraba por el Mesias».

«No queda frustrada tu espera. El esta delante de ti».

«!Mi Maestro y mi Dios!».

«Eres un israelita de recta intencion. Por esto me manifiesto a ti. 6Otro amigo tuyo - como tu, sincero israelita - espera. Ve a decirle: "Hemos encontrado a Jesus de Nazaret, hijo de Jose, de la estirpe de David, aquel de quien hablaron Moises y los profeta". Ve».

Jesus se queda solo hasta que vuelve Felipe con Natanael-Bartolome.

«He aqui un verdadero israelita en quien no hay engano. La paz sea contigo, Natanael».

“¿Como me conoces?».

«Antes de que Felipe fuera a llamarte, te he visto debajo de la higuera».

«!Maestro, Tu eres el Hijo de Dios, Tu eres el Rey de Israel!».

“¿Porque he dicho que te he visto pensando debajo de la higuera, crees? Cosas mucho mas grandes que estas veras. En verdad os digo que los Cielos estan abiertos y vosotros, por la fe, vereis a los angeles bajar y subir sobre el Hijo del Hombre: Yo, quien te esta hablando».

«!Maestro! !Yo no soy digno de tanto favor!».

«Cree en mi y seras digno del Cielo. .Quieres creer?».

«Quiero, Maestro».

7. La vision se detiene... Y continua en la terraza, que esta llena de gente. Otras personas estan en el huertecillo de Pedro. Jesus habla.

«Paz a los hombres de buena voluntad. Paz y bendicion a sus casas, mujeres y ninos. La gracia y la luz de Dios reine en ellas y en los corazones que las habitan.

Deseabais oirme. La Palabra habla. Habla a los honestos con alegria, habla a los deshonestos con dolor, habla a los santos y a los puros con gozo, habla a los pecadores con piedad. No se niega. Ha venido para derramarse como rio que riega tierras necesitadas de agua y que de el reciben alivio de olas y nutricion de limo.

Vosotros quereis saber que se requiere para ser discipulos de la Palabra de Dios, del Mesias, Verbo del Padre, que viene a reunir a Israel para que oiga una vez mas las palabras del Decalogo santo e inmutable y se santifique en ellas para estar limpio, en la medida en que el hombre puede hacerlo de por si, para la hora de la Redencion y del Reino.

Mirad. Yo digo a los sordos, a los ciegos, a los mudos, a los leprosos, a los paraliticos, a los muertos: "Levantaos, sanad, resucitad, caminad, abranse en vosotros los rios de la luz, de la palabra, del sonido, para que podais ver, oir, hablar de mi". Pero, mas que a los cuerpos, esto se lo digo a vuestros espiritus. Hombres de buena voluntad, venid a mi sin temor. Si el espiritu esta lesionado, Yo le devuelvo la salud. Si esta enfermo, le curo; si muerto, le resucito. Quiero solo vuestra buena voluntad.

.Es dificil esto que os pido? No. No os impongo los cientos de preceptos de los rabinos.

Os digo: seguid el Decalogo. La Ley es una e inmutable. Muchos siglos han pasado desde la hora en que fue promulgada, hermosa, pura, fresca, como criatura recien nacida, como rosa recien abierta en el tallo. Simple, sin mancha, ligera de seguir. Durante los siglos, las culpas y las inclinaciones la han complicado con leyes y mas leyes menores, pesos y restricciones, demasiadas clausulas penosas. Yo os conduzco de nuevo a la Ley como esta era cuando el Altisimo la dio. Pero, os lo ruego por vuestro bien, recibidla con el corazon sincero de los verdaderos israelitas de entonces.

Vosotros susurrais - mas en vuestro corazon que con los labios - que la culpa esta arriba, mas que en vosotros, gente humilde. Lo se. En el Deuteronomio esta dicho todo lo que debe hacerse, y no era necesario mas. Pero no juzgueis a quien actuo no para si, sino para los demas. Vosotros haced lo que Dios dice. Y, sobre todo, esforzaos en ser perfectos en los dos preceptos principales. Si amais a Dios con todo vuestro ser, no pecareis, porque el pecado produce dolor a Dios. Quien ama no quiere causar dolor. Si amais al projimo como a vosotros mismos, solo podreis ser hijos respetuosos para con los padres, esposos fieles a los consortes, hombres honestos en las transacciones, sin violencias para con los enemigos, sinceros a la hora de testificar, sin envidia de quien posee, sin fomes de lujuria hacia la mujer del projimo. No queriendo hacer a los demas lo que no querriais que se os hiciera a vosotros, no robareis, no matareis, no calumniareis, no entrareis como los cucos en el nido de los demas.

Pero incluso os digo: "Portad a perfeccion vuestra obediencia a los dos preceptos de amor: amad tambien a vuestros enemigos".

!Oh, si sabeis amar como El, como os amara el Altisimo, que ama al hombre - transformado en enemigo suyo por la culpa original y por los pecados individuales - hasta el punto de enviarle el Redentor, el Cordero que es su Hijo, Yo, quien os esta hablando, el Mesias, prometido para redimiros de toda culpa!

Amad. El amor sea para vosotros escalera por la cual, hechos angeles, subais (como vio Jacob) hasta el Cielo, oyendo al Padre decir a todos y a cada uno: "Yo sere tu protector dondequiera que vayas, y te traere de nuevo a este lugar: al Cielo, al Reino Eterno".

La paz este con vosotros».

8. La gente manifiesta su conmovida aprobacion y se va lentamente. Se quedan Pedro, Andres, Santiago, Juan, Felipe y Bartolome.

“¿Te vas manana, Maestro?».

«Manana al amanecer, si no te desagrada».

«Desagradarme el que te vayas, si, pero la hora no; es incluso propicia».

“¿Vas a ir a pescar?».

«Esta noche, cuando salga la Luna».

«Has hecho bien, Simon Pedro, en no pescar durante la pasada noche. Todavia no habia terminado el sabado. Nehemias, en sus reformas, quiso que en Juda se respetara el sabado. Ahora tambien demasiada gente en sabado prensa en los lagares, transporta haces, carga vino y fruta, y vende y compra pescado y corderos. Teneis seis dias para esto. El sabado es del Senor. Solo una cosa podeis hacer en sabado: el bien a vuestro projimo, pero sin ningun tipo de afan de lucro. Quien viola por lucro el sabado solo puede obtener de Dios el castigo. .Gana algo?: lo perdera con creces en los otros seis dias. .No lo gana?: se ha esforzado en vano el cuerpo, no concediendole ese reposo que la Inteligencia ha establecido para el, airandose el espiritu por haber trabajado inutilmente, llegando incluso a proferir imprecaciones. Sin embargo, el dia de Dios debe transcurrirse con el corazon unido a Dios en dulce oracion de amor. Hay que ser fieles en todo».

«Pero... los escribas y doctores, que son tan severos con nosotros..., no trabajan durante el sabado. Ni siquiera le dan al projimo un pan por evitar el trabajo de darselo... y, sin embargo, fian prestamos abusivos aun en sabado, .Se puede hacer esto en sabado porque no sea trabajo material?».

«No. Nunca. Ni durante el sabado ni durante los otros dias. Quien presta abusivamente es deshonesto y cruel».

«Los escribas y fariseos, entonces...».

«Simon no juzgues. Tu no lo hagas».

«Pero tengo ojos para ver...».

“¿Solo el mal esta ante nuestros ojos, Simon?».

«No, Maestro».

«Entonces, .por que mirar solo el mal?».

«Tienes razon, Maestro».

9«Entonces manana al amanecer partire con Juan».

«Maestro...».

«Simon, .que te sucede?».

«Maestro... .vas a Jerusalen?».

«Ya lo sabes».

«Yo tambien voy a Jerusalen para la Pascua... y tambien Andres y Santiago...».

“¿Y entonces?... Quieres decir que desearias venir conmigo .no? .Y la pesca? .Y la ganancia? Me has dicho que te gusta tener dinero, y Yo me ausentare durante muchos dias. Primero voy donde mi Madre, y a Jerusalen a la vuelta. Me quedare alli predicando.

.Como te las arreglaras?...».

Pedro se muestra dudoso, vacilante... pero al final se decide: «Por mi... voy contigo. !Te prefiero a ti antes que al dinero!».

«Yo tambien voy».

«Tambien yo».

«Y nosotros tambien, .verdad, Felipe?».

«Venid, pues. Me servireis de ayuda».

«!Oh!... - Pedro se emociona ante esta idea -. .En que te podremos ayudar?».

«Os lo dire. Para actuar bien solo tendreis que hacer cuanto os diga. El obediente siempre actua bien. Ahora oraremos y luego cada uno ira a realizar sus cometidos».

“¿Y Tu, Maestro?».

«Orare mas. Soy la Luz del mundo, pero tambien soy el Hijo del hombre. Por ello siempre tengo que beber de la Luz para ser el Hombre que redime al hombre. Oremos».

Jesus dice un salmo. El que comienza: «Quien reposa en la ayuda del Altisimo vivira bajo la proteccion del Dios del Cielo. Dira al Senor: "Tu eres mi protector, mi refugio. Es mi Dios, en El esta mi esperanza. El me libro del lazo de los cazadores y de las palabras agresivas" etc. etc.». Lo encuentro en el libro 4°. Es el segundo del libro 4°, me parece que es el num. 90* (si leo bien el numero romano).

La vision cesa asi.

------------------------------

* Es el segundo del libro 4°, me parece que el núm. 90. La Biblia usada por MV conservaba la subdivision en cinco libros de la coleccion de los Salmos. El segundo, salmo del cuarto libro era el salmo 90, que paso a ser el salmo 91 en la numeracion de las versiones modernas.

Indice del volumen segundo

* on line *

79. Volviendo donde los pastores. Las joyas de Aglae y una parabola sobre su conversion.

80 En el monte del ayuno y en la pena de la tentacion.

81. En el vado del Jordan con los pastores Simeon, Juan y Matias.

Un plan para liberar a Juan el Bautista.

82. En Jerico. Judas Iscariote cuenta como ha vendido las joyas de Aglae.

83. Jesus sufre a causa de Judas, que es ensenanza viva para los apostoles de todos los tiempos.

84. El encuentro con Lazaro de Betania.

85. Antes de ir al Getsemani, Jesus y el Zelote suben al Templo, donde esta hablando Judas Iscariote.

86. El encuentro con el soldado Alejandro en la Puerta de los Peces.

87. Con pastores y discipulos en las cercanias de Doco. Isaac se queda en Judea.

88. Donde el pastor Jonas, en la llanura de Esdrelon.

89. Adios a Jonas y llegada de Jesus a Nazaret.

90. La llegada a Nazaret de los discipulos con los pastores.

91. Primera leccion a los discipulos en Nazaret, en un olivar.

92. Segunda leccion a los discipulos en Nazaret, junto a la casa.

93. Tercera leccion a los discipulos en Nazaret, en el huerto de la casa.

Palabras de consuelo a Judas de Alfeo.

94. Curacion de la Beldad de Corazin. Jesus habla en la sinagoga de Cafarnaum.

95. Santiago de Alfeo recibido como discipulo.

Jesus habla junto al banco de Mateo.

96. Jesus responde a la acusacion de haber curado en sabado a la Beldad de Corazin.

97. La llamada de Mateo.

98. Encuentro con la Magdalena en el lago y leccion a los discipulos cerca de Tiberiades.

99. En Tiberiades en la casa de Cusa.

100. En Nazaret en casa del anciano y enfermo Alfeo. No es facil la vida del apostol.

101. Jesus pregunta a su Madre acerca de los discipulos.

102. Encuentro con el ex pastor Jonatan y curacion de Juana de Cusa.

103. En los altos del Libano, donde los pastores Benjamin y Daniel.

104. Aava reconciliada con su marido.

Noticias sobre la muerte de Alfeo y sobre el rescate de Jonas.

105. En Nazaret por la muerte de Alfeo. Lenta conversion del primo Simon.

106- Expulsion de Nazaret. Jesus consuela a su Madre.

Reflexiones sobre cuatro contemplaciones.

107. Jesus y su Madre en casa de Juana de Cusa.

108. Discurso a los vendimiadores y curacion del nino paralitico.

109. En los campos de Jocanan y en los de Doras. Muerte de Jonas.

110. En casa de Jacob en las cercanias del lago Meron.

111. Encuentro con Salomon en el vado del Jordan.

Parabola sobre la conversion de los corazones.

112. De Jerico a Betania. El encuentro con Marta, que habla de Maria.

113. Regreso a Betania despues de la fiesta de los Tabernaculos.

114. En el convite de Jose de Arimatea. Encuentro con Gamaliel y Nicodemo.

115. Curacion del nino arrollado por el caballo de Alejandro.

Jesus expulsado del Templo 116. En Getsemani con Jesus, los discipulos hablan de los paganos y de la "velada".

El coloquio con Nicodemo.

117. Lazaro pone a disposicion de Jesus una casita en el llano de Agua Especiosa.

118. Comienzo de vida comun en Agua Especiosa. Discurso de apertura.

119. Los discursos en Agua Especiosa: Yo soy el Señor tu Dios.

Jesus bautiza como Juan.

120. Los discursos en Agua Especiosa: No te harás dioses ante mí. *

121. Los discursos en Agua Especiosa: No profieras en vano mi Nombre.

La visita de Manahen.

122. Los discursos en Agua Especiosa: Honra a tu padre y a tu madre.

Curacion de un deficiente mental.

123. Los discursos en Agua Especiosa: No fornicarás.

La afrenta de cinco hombres notables.

124. Se da alojamento a la "velada'' en la casita de Agua Especiosa.

125. Los discursos en Agua Especiosa: Santifica las fiestas.

El nino de las piernas fracturadas.

126. Los discursos en Agua Especiosa: No matarás. Muerte de Doras 127. Los discursos en Agua Especiosa: No tentarás al Señor tu Dios.

Testimonio de Juan el Bautista.

128. Los discursos en Agua Especiosa: No desearás la mujer del prójimo.

El joven lujurioso.

129. La curacion, en Agua Especiosa, de un romano endemoniado.

130. Los discursos en Agua Especiosa: No dirás falsos testimonios.

El pequeno Asrael.

131. Los discursos en Agua Especiosa: No robes y no desees los bienes ajenos.

El pecado de Herodes.

132. Discurso de conclusion, en Agua Especiosa, antes de la fiesta de la Purificacion.

133. El trabajo oculto de Andres. Una carta a Jesus de su Madre.

Jesus debe dejar Agua Especiosa.

134. La curacion de Jerusa en Doco.

135. Llegada a Betania. La Magdalena escucha el discurso de Jesus.

136. En la fiesta de las Encenias, en casa de Lazaro, se hace memoria del nacimiento de Jesus.

137. Jesus regresa a Agua Especiosa, pero debe abandonar el lugar.

138. Despedida del encargado de Agua Especiosa, y del arquisinagogo Timoneo, que se hace discipulo.

139. En los montes de las cercanias de Emaus.

El caracter de Judas Iscariote y las cualidades de los buenos.

140. En Emaus, en casa del arquisinagogo Cleofas.

Un caso de incesto. Fin del primer ano. *

SEGUNDO AÑO DE LA VIDA PUBLICA DE JESUS 141

Yendo hacia Arimatea con los discipulos y con Jose de Emaus,

142. Con los doce hacia Samaria.

143. La samaritana Fotinai.

144. Los samaritanos invitan a Jesus a Sicar.

145. El primer dia en Sicar.

146. El segundo dia en Sicar. Jesus se despide de los samaritanos.

147. Curacion de una mujer de Sicar y conversion de Fotinai.

148. Jesus visita a Juan el Bautista en las cercanias de Enon.

149. La visita a Juan el Bautista, motivo de instruccion a los apostoles.

150. Jesus en Nazaret, en casa de su Madre. Ella debera seguir a su Hijo.

151. En Cana en casa de Susana, que se hara discipula. El oficial del rey.

152. Maria Salome es recibida como discipula.

153. Las mujeres allegadas a los discipulos al servicio de Jesus.

154. Jesus en Cesarea Maritima habla a los galeotes. Las fatigas del apostolado.

155. Curacion de la nina romana en Cesarea.

156. Analia, la primera de las virgenes consagradas.

157. Instrucciones a las discipulas en Nazaret.

158. En el lago de Genesaret con Juana de Cusa.

159. Discurso en Guerguesa.

La respuesta sobre el ayuno a los discipulos de Juan el Bautista.

Segundo año de la vida publica de Jesus.

Maria Valtorta EL EVANGELIO COMO ME HA SIDO REVELADO VOLUMEN SEGUNDO Segundo ano de la vida publica de Jesus.

121. Los discursos en Agua Especiosa: No profieras en vano mi Nombre.

La visita de Manahén.

1 de marzo de 1945.

1. Hay un gran desconcierto entre los discipulos. Su agitacion es tanta, que parecen un enjambre cuando se le hurga. Hablan, miran fuera, nerviosamente, hacia todas partes...

Jesus no esta. Finalmente toman una decision respecto a lo que los tiene agitados. Pedro ordena a Juan: «Ve a buscar al Maestro. Esta en el bosque, junto al rio. Dile que venga en seguida, o que diga lo que debe hacerse». Juan se marcha a todo correr.

Judas Iscariote dice: «No entiendo por que tanta convulsion y malos modos. Yo habria ido y le habria acogido con todos los honores... Es un honor, el suyo, para nosotros. Por tanto...».

«Yo no se nada. Sera distinto de su hermano de leche... Pero... a quien convive con las hienas se le pega el olor y el instinto. Por lo demas, tu querrias que se marchara esa mujer.... !Cuidado con lo que haces! El Maestro no quiere, y yo debo tutelarla. Si la tocas... yo no soy el Maestro... Te lo digo para tu conocimiento».

«!Venga hombre! !.Pero quien es?! .Es acaso la bella Herodias?».

«!No te hagas el gracioso!».

«Si me hago el gracioso es por ti. Has creado en torno a ella una guardia real, como si se tratara de una reina...».

«El Maestro me ha dicho: "Mira porque no se la disturbe, y respetala". Yo lo hago».

«Pero, .quien es? .Lo sabes?» pregunta Tomas.

«Yo no».

«Venga, dilo... Tu lo sabes...» insisten varios.

«Os juro que no se nada. El Maestro si que lo sabe, claro. Pero yo no».

«Debera ser Juan quien se lo pregunte. A el le dice todo».

“¿Por que? .Que tiene de especial Juan? .Es un dios, tu hermano?».

«No, Judas; es el mejor de nosotros».

«Podeis ahorraros el trabajo» dice Santiago de Alfeo. «Ayer la vio mi hermano, mientras volvia del rio con los peces que le habia dado Andres, y se lo pregunto a Jesus. El respondio: "No tiene rostro. Es un espiritu que busca a Dios. Para mi no es mas que esto y así quiero que sea para todos". Y dijo ese "quiero" de tal manera... que os aconsejo que no insistais».

«Voy yo a donde ella» dice Judas de Keriot.

«Vamos a ver si eres capaz» dice Pedro, rojo como un gallito.

“¿Me espias para luego chivarte ante Jesus?».

«Dejo ese oficio a los del Templo. Nosotros, del lago, nos ganamos el pan trabajando, no delatando. No temas nunca un chivatazo de Simon de Jonas. Pero no me provoques ni te permitas desobedecer al Maestro, porque estoy yo...».

“¿Y tu quien eres? Un pobre hombre como yo».

«Si senor. Es mas, mas pobre, mas ignorante, menos cultivado que tu. Lo se, y no me amargo por ello. Me amargaria si fuera como tu en el corazon. Pero el Maestro me ha dado este encargo y yo lo hago».

“¿Como yo en el corazon? .Y que es lo que hay en mi corazon que te de asco? Habla, acusa, ofende...».

«!Pero bueno!» reacciona Simon Zelote, y con el Bartolome. «Pero bueno, ya esta bien, Judas. Respeta las canas de Pedro».

«Respeto, a todos, pero quiero saber que es lo que hay en mi...».

«Pues te voy a dar gusto inmediatamente... Dejadme hablar... Hay soberbia, tanta como para llenar esta cocina, hay falsedad y hay lujuria».

“¿A mi me llamas falso?».

Todos se interponen, y Judas se ve obligado a callarse.

2. Simon, pacificamente, le dice a Pedro: «Perdona, amigo, si te digo una cosa. El tiene defectos. Pero tu tambien tienes algunos, y uno de ellos es el no compadecer a los jovenes. .Por que no tienes en cuenta la edad, el origen... y tantas otras cosas? Mira, tu obras por amor a Jesus. Pero, .no te das cuenta de que estas disputas le cansan? A el no se lo digo (y, senala a Judas), pero a ti, maduro y muy honesto, si te pido esto. El sufre muchas penas a causa de los enemigos. !Y anadirle nosotros otras!... Tiene mucha guerra a su alrededor. .Por que crearsela tambien en su propio nido?».

«Es verdad. Jesus esta muy triste... y ha adelgazado» dice Judas Tadeo. «Por la noche le oigo dar vueltas y vueltas en su lecho, y suspirar. Hace algunas noches me levante y le vi en oracion llorando. Le dije: ".Que te sucede?". Y El me abrazo y me dijo: "Amame.

!Que duro es ser el 'Redentor'!"».

«Yo tambien le encontre con signos de haber llorado, en el bosque del rio» dice Felipe.

«Y, ante mi mirada interrogativa, me respondio: ".Sabes lo que hace que el Cielo y la Tierra sean distintos, despues de la diversidad de la no presencia visible de Dios? Es la falta de amor entre los hombres. Me estrangula como un dogal. He venido aqui a esparcir unos granos para los pajaros y asi ser amado por seres que se aman"».

Judas Iscariote (debe estar un poco desequilibrado) se arroja al suelo y llora como un chiquillo.

3. Justo en ese momento entra Jesus con Juan: “¿Pero que esta sucediendo? .Este llanto?...».

«Culpa mia, Maestro. He cometido un error. He reprendido a Judas demasiado duramente» dice Pedro con franqueza.

«No... Yo... yo... el culpable soy yo. Yo soy.... Yo te doy dolor.... yo no soy bueno... yo molesto, creo malhumor, desobedezco, soy... Tiene razon Pedro. !Ayudadme, pues, a ser bueno! Porque aqui yo tengo una cosa, aqui en el corazon, que me hace hacer cosas que no querria. No puedo evitarlo... y te doy dolor a ti, a ti, Maestro, a quien querria dar solo alegria... !Creelo! No es falsedad...».

«Pues claro, Judas. No lo dudo. Tu has venido a mi con plena sinceridad de corazon, con impetu genuino. Pero eres joven... Nadie, ni siquiera tu mismo, te conoce como Yo te conozco. !Animo!, levantate y ven aqui. Luego hablaremos nosotros dos solos. Hablemos entretanto del asunto por el que me habeis llamado. Ha venido Manahen... Bien, .donde esta el mal? .Acaso no puede un colateral de Herodes tener sed del Dios verdadero?

¿Temeis por mi? No, hombre, no. Tened fe en mi palabra. Ese hombre no viene sino con un fin honesto».

“¿Y, entonces, por que no se ha dado a conocer?» preguntan los discipulos.

«Precisamente porque viene como "alma", y no como hermano de leche de Herodes. Se ha recubierto de silencio porque piensa que ante la palabra de Dios nada significa la parentela con un rey... Y nosotros vamos a respetar su silencio».

“¿Y si le enviara el?...».

“¿Quien? .Herodes? No. No temais».

“¿Entonces quien le envia? .Como ha sabido de ti?».

«Pues, por el mismo Juan, mi primo. .Creeis que no me habra predicado en la carcel? O por Cusa... o por la voz de la gente... o por el mismo odio de los fariseos... Hasta las frondas y el aire hablan ya de mi. La piedra ha sido lanzada a la inmovil agua, el mazo ha percutido el bronce: las ondas se difunden, cada vez mayores, portando a la lejana agua la revelacion, y el sonido lo entrega confiado a los espacios... La Tierra ha aprendido a decir: "Jesus" y nunca mas se callara. Marchad... y sed amables con el, como con cualquiera. Marchad. Yo me quedo con Judas».

Los discipulos se marchan.

4. Jesus mira a Judas, aun lacrimoso, y pregunta: “¿Entonces? .No tienes nada que decirme? Yo se de ti todo, pero quiero saberlo de ti. .Por que este llanto? Y, sobre todo, .por que este desequilibrio que te tiene siempre tan descontento?».

«!Oh!, si, Maestro. Tu lo has dicho. Soy celoso por naturaleza. Ciertamente lo sabes.

Sufro viendo que... viendo muchas cosas. Esto me hace estar inquieto y... me hace injusto, y me vuelvo malo, aunque no querria, no...».

«!No llores otra vez, hombre! .De que estas celoso? Habituate a hablar con tu verdadera alma. Tu hablas mucho, hasta demasiado; pero, .con que?: con el instinto y con la mente.

Sigues todo un fatigoso y continuo laborio para decir lo que quieres decir: hablo de ti, de tu yo, porque para lo que debes decir de los demas y a los demas no te pones rienda ni limite; como tampoco pones ni rienda ni limite a tu carne, que es tu caballo enloquecido.

Pareces un auriga al que el intendente de las carreras hubiera dado dos caballos locos.

Uno es el sentido, el otro... .quieres oir cual es el otro? .Si? Es el error que no quieres domar. Tu, auriga capaz pero imprudente, te fias de tu capacidad, y crees que es suficiente. Quieres llegar el primero... no pierdes tiempo en cambiar al menos un caballo.

Antes bien, los instigas y golpeas con el latigo. Quieres ser "el vencedor". Quieres el aplauso... .No sabes que toda victoria resulta segura cuando se conquista con constante, paciente, prudente esfuerzo? Habla con tu alma. De ahi es de donde deseo que provenga tu confesion. .O es que tengo que ser Yo quien te diga lo que tienes dentro?».

«Veo que tampoco Tu eres justo, ni firme, y sufro por ello».

“¿Por que me acusas? .En que ves que he faltado?».

«Cuando yo queria llevarte donde mis amigos, Tu no quisiste, diciendo: "Prefiero estar entre los humildes". Posteriormente, Simon y Lazaro te dijeron que convenia ponerse bajo la proteccion de una persona poderosa y Tu aceptaste. Tu das preferencia a Pedro, a Simon, a Juan... Tu...».

“¿Que mas?».

«Nada mas, Jesus».

«!Nubes!... Vacuidades en la espuma de la ola. Me das pena, porque eres un pobre miserable que, pudiendo estar alegre, te torturas. .Acaso puedes decir que es lujoso este lugar?, .que no hubo una poderosa razon que me movio a aceptarle? Si Sion fuera menos madrastra para con sus profetas, .estaria aqui, escondido como quien teme a la justicia humana, y se refugia en un lugar que goza de inmunidad?».

«No».

“¿Entonces? .Puedes acaso decir que no te haya encomendado misiones como a los demas?, .o que haya sido cortante contigo incluso cuando has cometido una falta? Tu no has sido sincero... !Las cepas!... !Oh, las cepas! .Que nombre tenian esas cepas? Tu no has mostrado complacencia hacia quien sufria, hacia quien se estaba redimiendo. Ni siquiera has sido respetuoso conmigo. Y los demas lo han visto... Y, con todo, una sola voz se ha alzado defensora siempre: la mia. Los otros tendrian derecho a sentirse celosos, porque si ha habido uno que ha gozado de proteccion, ese has sido tu».

Judas, humillado y conmovido, se echa a llorar.

5. «Me voy. Es la hora, ahora soy de todos. Tu quedate, y medita».

«Perdoname, Maestro. No puedo sentirme en paz sin tu perdon. No estes triste por causa mia. Soy un joven malo... Amo y hago padecer... Con mi madre... contigo... con mi mujer, si manana tuviera una esposa... !Mejor seria que yo muriera!...».

«Mejor seria que te convirtieras. No obstante, quedas perdonado. Adios».

Jesus sale y entorna la puerta.

Fuera esta Pedro: «Ven, Maestro. Ya es tarde y hay mucha gente. Empezara a atardecer dentro de poco y ni siquiera has comido... Ese muchacho es la causa de todo».

«Ese "muchacho" tiene necesidad de todos vosotros para dejar de ser la causa de estas cosas. No lo olvides, Pedro. Si fuera tu hijo, .serias indulgente con el?...».

«!Bueno!... Si y no. Seria indulgente... pero... tambien le ensenaria alguna cosa, aun siendo ya hombre, como lo haria con un gamberro. La verdad es que si fuera mi hijo no seria asi...».

«Basta».

«Si, basta, Senor mio. Alli esta Manahen. Es aquel del manto de un rojo tan oscuro que es casi negro. Me ha dado esto para los pobres y me ha dicho que si podia quedarse a dormir».

“¿Que has respondido?».

«La verdad: "Tenemos camas solo para nosotros. Ve al pueblo"».

Jesus no dice nada, pero deja plantado a Pedro y se dirige hacia donde Juan para decirle algo.

6. Luego, ya en su puesto, comienza a hablar.

«La paz este con todos vosotros, y con ella descienda sobre vosotros luz y santidad. Esta escrito: "No profieras en vano mi Nombre".

.Cuando se le toma en vano? .Solo cuando se le blasfema? No. Tambien cuando uno lo profiere sin ser digno de Dios. .Puede un hijo decir: "Amo y honro a mi padre" si luego, a todo lo que el padre desea de el opone una accion contraria? No es diciendo: "padre, padre" como se le ama. No es diciendo: "Dios, Dios", como se ama al Senor.

7. En Israel, que - como he explicado anteayer - tiene tantos idolos en el secreto de los corazones, existe tambien un hipocrita alabar a Dios, un alabar que no queda corroborado por las obras de quienes lo hacen. Hay en Israel tambien una tendencia: la de descubrir muchos pecados en las cosas externas, y no querer encontrarlos donde realmente existen, en las cosas internas. Tiene tambien Israel una necia soberbia, un antihumano y antiespiritual habito: el de estimar blasfemia el Nombre de nuestro Dios pronunciado por labios paganos, llegando a prohibirles a los gentiles el acercarse al Dios verdadero porque se considera sacrilegio.

Asi ha sido hasta ahora; cese ya.

El Dios de Israel es el mismo Dios que ha creado a todos los hombres. ¿Por que impedir que los seres creados sientan la atraccion de su Creador? .Creeis que los paganos no sienten algo en el fondo del corazon, una insatisfaccion que grita, que se agita, que busca?; .a quien?, .que?: al Dios desconocido. .Y pensais que si un pagano orienta su propio ser hacia el altar del Dios desconocido, hacia ese altar incorporeo que es el alma en que siempre hay un recuerdo de su Creador, el alma que espera ser poseida por la gloria de Dios (como lo fue el Tabernaculo erigido por Moises segun la orden recibida) y que llora hasta no quedar poseida, pensais que Dios rechaza su ofrecimiento como si de una profanacion se tratase? .Y creeis que es pecado ese acto, suscitado por un honesto deseo del alma que, despertada por celestes llamadas, dice "voy" al Dios que le esta diciendo "ven", mientras que por el contrario seria santidad el corrompido culto de un Israel que ofrece al Templo lo que tras haber gozado le sobra, y entra a la presencia de Dios y le nombra - al Purisimo - con alma y cuerpo que no son sino toda una gusanera de culpas?

No. En verdad os digo que es en ese israelita, que con alma impura pronuncia en vano el Nombre de Dios, donde se da la perfeccion del sacrilegio. Es pronunciarlo en vano cuando - y estupidos no sois - cuando, por el estado de vuestra alma sabeis que lo pronunciais inutilmente. !Oh, verdaderamente veo el rostro indignado de Dios, volviendose hacia otra parte con disgusto, cuando un hipocrita le llama, cuando le nombra un impenitente! Y siento terror de ello, Yo que no merezco ese enojo divino.

8Leo en mas de un corazon este pensamiento: «Pero entonces, aparte de los ninos, ninguno podra invocar a Dios, dado que en todas partes en el hombre hay impureza y pecado". No. No digais eso. Son los pecadores quienes deben invocar ese Nombre. Deben invocarlo quienes se sienten estrangulados por Satanas y quieren liberarse del pecado y del Seductor. Quieren. He aqui lo que transforma el sacrilegio en rito. Querer curarse.

Llamar al Poderoso para ser perdonados y para ser curados. Invocarle para poner en fuga al Seductor.

Esta escrito en el Genesis que la Serpiente tento a Eva en el momento en que el Senor no paseaba por el Eden. Si Dios hubiera estado en el Eden, Satanas no habria podido estar.

Si Eva hubiera invocado a Dios, Satanas habria huido. Tened siempre en el corazon este pensamiento. Y llamad con sinceridad al Senor. Ese Nombre es salvacion.

Muchos de vosotros quieren bajar a purificarse. Purificaos primero el corazon, incesantemente, escribiendo en el, con el amor, la palabra "Dios". No con enganosas oraciones o con practicas consuetudinarias, sino con el corazon, con el pensamiento, con los actos, con todo vosotros mismos, pronunciad ese Nombre: Dios. Pronunciadlo para no estar solos, pronunciadlo para ser sostenidos, pronunciadlo para ser perdonados.

Comprended el significado de la palabra del Dios del Sinai: "En vano" es cuando decir "Dios" no supone una transformacion en bien; y, entonces, es pecado. "En vano" no es cuando, como el latido de sangre en el corazon, cada minuto de vuestro dia, y toda accion vuestra honesta, toda necesidad, tentacion, todo dolor os trae a los labios la filial palabra de amor: "!Ven, Dios mio!". Entonces, en verdad, no pecais nombrando el Nombre santo de Dios.

Marchad. La paz sea con vosotros».

9. No hay ningun enfermo. Jesus permanece con los brazos cruzados apoyado contra la pared, bajo el techado en que ya descienden las sombras. Jesus mira a quienes se marchan en los asnos, a quien se apresura a ir al rio movido por un impulso de purificacion, a quien, a traves de los campos, se dirige hacia el pueblo.

El hombre vestido de rojo oscurisimo parece inseguro respecto a que se debe hacer. Jesus no le quita ojo. Al final se pone en movimiento y va hacia su caballo (porque tiene un caballo blanco bellisimo, adornado con una gualdrapa roja que pende bajo la silla bollonada).

«!Hombre, esperame!» dice Jesus llegandose a el. «Cae la tarde. ¿Tienes donde dormir?

¿Vienes de lejos? .Estas solo?».

El hombre responde: «Desde muy lejos... e ire... no lo se... al pueblo, si encuentro... si no... a Jerico... Alli he dejado la escolta; no me fiaba de ella».

«No. Te ofrezco mi cama. Ya esta preparada. .Tienes que comer?».

«No tengo nada. Creia encontrar un pueblo mas hospitalario...».

«Nada falta alli».

«Nada. Ni siquiera el odio hacia Herodes. .Sabes quien soy?».

«El nombre de quienes me buscan es uno solo: hermanos en el nombre de Dios. Ven.

Partiremos juntos el pan. Puedes resguardar el caballo en ese recinto; le vigilo Yo, que dormire alli».

«No. Jamas. Yo duermo alli. Acepto el pan, pero nada mas. No metere mi cuerpo sucio donde Tu recuestas tu cuerpo santo».

“¿Me estimas santo?».

«Se que eres santo. Juan, Cusa... tus obras... tus palabras... Todo ello resuena en palacio como el rumor de una ola tempestuosa en la concha que lo conserva. Yo bajaba a donde Juan... luego le perdi. Pero me habia dicho: "Uno que es mas que yo te recogera y te elevara". Solo podias ser Tu. He venido en cuanto he sabido donde estabas».

Estan ahora solos bajo el techado. Los discipulos, en la cocina, cuchichean y miran de reojo.

10. Vuelve del rio Simon el Zelote (que hoy era el que bautizaba) con los ultimos que habian recibido el bautismo. Jesus, despues de bendecirlos, dice a Simon: «Este hombre es el peregrino que busca aloja miento en nombre de Dios, y en el nombre de Dios le saludamos como amigo».

Simon se inclina. Tambien lo hace el hombre. Entran en la vasta pieza y Manahen ata el caballo al pesebre. Acude Juan, advertido por un gesto de Jesus, llevando hierba y un cubo de agua. Acude igual mente Pedro, con una lamparita de aceite porque ya es de noche.

«Aqui estare extraordinariamente. Dios os lo pague» dice el caballero, y luego entra entre Jesus y Simon en la cocina, iluminada por un haz de ramas secas encendido en ese momento.

Todo termina.



Fuentes - Fonts
SOUV2BalaramScaGoudyFOLIO 4.2Biblica Font






free counters






Disculpen las Molestias
Conceptos Hinduistas (1428)SC

Conceptos Hinduistas (2919)SK  ·  (2592)SK
Aa-Ag · Ah-Am · Ana-Anc · And-Anu · Ap-Ar · As-Ax · Ay-Az · Baa-Baq · Bar-Baz · Be-Bhak · Bhal-Bhy · Bo-Bu · Bra · Brh-Bry · Bu-Bz · Caa-Caq · Car-Cay · Ce-Cha · Che-Chi · Cho-Chu · Ci-Cn · Co-Cy · Daa-Dan · Dar-Day · De · Dha-Dny · Do-Dy · Ea-Eo · Ep-Ez · Faa-Fy · Gaa-Gaq · Gar-Gaz · Ge-Gn · Go · Gra-Gy · Haa-Haq · Har-Haz · He-Hindk · Hindu-Histo · Ho-Hy · Ia-Iq · Ir-Is · It-Iy · Jaa-Jaq · Jar-Jay · Je-Jn · Jo-Jy · Kaa-Kaq · Kar-Kaz · Ke-Kh · Ko · Kr · Ku - Kz · Laa-Laq · Lar-Lay · Le-Ln · Lo-Ly · Maa-Mag · Mah · Mai-Maj · Mak-Maq · Mar-Maz · Mb-Mn · Mo-Mz · Naa-Naq · Nar-Naz · Nb-Nn · No-Nz · Oa-Oz · Paa-Paq · Par-Paz · Pe-Ph · Po-Py · Raa-Raq · Rar-Raz · Re-Rn · Ro-Ry · Saa-Sam · San-Sar · Sas-Sg · Sha-Shy · Sia-Sil · Sim-Sn · So - Sq · Sr - St · Su-Sz · Taa-Taq · Tar-Tay · Te-Tn · To-Ty · Ua-Uq · Ur-Us · Vaa-Vaq · Var-Vaz · Ve · Vi-Vn · Vo-Vy · Waa-Wi · Wo-Wy · Yaa-Yav · Ye-Yiy · Yo-Yu · Zaa-Zy

GENERAL

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Correo Vaishnava

Archivo del blog